45 sin Víctor Jara: asesinado, pero nunca silenciado

45 sin Víctor Jara: asesinado, pero nunca silenciado
16 de septiembre de 2018 REUTERS - ARCHIVO

   SANTIAGO DE CHILE, 16 Sep. (Notimérica) -

   La dictadura de Pinochet no lo sabía, pero el pueblo convierte a los héroes muertos en mártires. 45 años después del cruento asesinato del cantautor chileno Víctor Jara, nadie ha sido capaz de callar la voz revolucionaria de este icono chileno, que se ha convertido en un símbolo de rebeldía y resistencia a nivel internacional.

   La vida de Jara comenzaba el 28 de octubre de 1938 en el seno de una familia campesina, junto a la que muy pronto la necesidad le obligó a trabajar. Conoció pronto la música, primero fascinado por el folclore local y luego, por el que terminaría siendo su sello personal: la canción protesta.

   Fuertemente vinculado a las reclamaciones populares y participando en protestas como la contraria a la guerra de Vietnam, Jara comienza a mezclar la música tradicional chilena con letras de intenso contenido social que lo convertirían en uno de los máximos representantes de 'La nueva canción chilena'.

   Comunista convencido, apoyó la campaña del presidente Salvador Allende, quien más tarde le nombraría embajador cultural del país, lo que le llevaría a participar en numerosos eventos políticos y culturales internacionales, como en el apoyo a la concesión del Nobel a otro artista comunista chileno, Pablo Neruda.

   La prometedora carrera y vida de Jara se truncarán el 11 de septiembre de 1973 a la edad de 35 años, sin que pueda llegar a cumplir ni uno más. Respaldado por las Fuerzas Armadas chilenas, Augusto Pinochet da un golpe de Estado en Chile, toma el Palacio de La Moneda y tras una dura resistencia, cae Allende.

   Comienza entonces uno de los episodios más duros de la historia en el que cientos de personas relacionadas con el gobierno anterior o denunciadas por resistencia al régimen son encarceladas, torturadas y asesinadas. Uno de ellos sería Víctor Jara.

   El mismo 11 de septiembre Jara fue secuestrado y apresado en el Estadio de Chile, actual Estadio Víctor Jara, junto con otros artistas, intelectuales y universitarios que rechazaban frontalmente el golpe.

   Hasta su muerte, el 16 de septiembre, el cantautor fue sometido a todo tipo de torturas y maltratos, entre los que se cuentan simulaciones de fusilamiento, golpes, patadas, humillaciones y agresiones de extrema violencia llegando incluso a cortarle la lengua.

   Intentaron callarlo, pero fue inútil. El cantautor de temas eternos como 'Te recuerdo Amanda', 'A deslambrar' o 'El arado' suena alto en Chile y en el mundo. La ignorancia y el odio mataron a Jara, sin saber que lo convertirían en un arma cargada de cultura, rebeldía y arte que, aún hoy, nos representa.