1 de junio de 2016

Africanos se acumulan en la frontera norte de Costa Rica para llegar a Nicaragua

Africanos se acumulan en la frontera norte de Costa Rica para llegar a Nicaragua
YOUTUBE ALEJANDRO CALDERÓN

GUANACASTE (COSTA RICA), 1 Jun. (Notimérica) -

La situación en Puerto Soley, en la frontera de Costa Rica con Nicaragua, está siendo desesperante para los inmigrantes procedentes de El Congo que huyen del hambre y la pobreza con el objetivo de llegar a Estados Unidos en busca de una vida mejor.

Su travesía consiste en llegar por mar desde Puerto Soley (Costa Rica) hasta San Juan del Sur (Nicaragua) para desde allí poder viajar hasta Estados Unidos, el que sería su destino final. El conflicto para los migrantes comienza por el despliegue del ejército nica en Peñas Blancas (frontera de Costa Rica con Nicaragua), y la búsqueda de atajos por parte de los congoleños para huir.

Los africanos piden que el Gobierno de Costa Rica abogue ante el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, para permitirles el paso, encuentro que no parece tener una fecha cercana, ya que la mayoría de migrantes no habrían realizado la firma que se les pedía en Costa Rica cada 15 días para poder transitar libremente por el país.

La situación de estos inmigrantes de El Congo no es la que debería ya que se tendrían que haber presentado en la Dirección de Migración y Extranjería de Costa Rica para firmar la medida cautelar que les permite libre tránsito por el país, ya que según declaró la subdierectora de Migración, Gladys Jiménez, de 811 migrantes a los que el Gobierno dio libre tránsito, solo 10 se presentaron en Migración para firmar.

Dicha firma debería haberse hecho en la Uruca, San José (Costa Rica), sin embargo, estas oficinas están a 300 kilómetros de Puerto Rey, en Paso Canoas, justo al otro extremo del país, en la frontera con Panamá, y es que cada vez que intentan pasar la frontera hacia Nicaragua, éstos son deportados a Costa Rica de nuevo.

Desde el 13 de abril, la mayoría de estos inmigrantes se comprometieron a firmar en un plazo de 15 días en Migración para poder salir de los centros de atención y detención a los que fueron llevados por entrar de forma irregular en el país. Pasada la fecha límite para legalizar el tránsito en Costa Rica, el Gobierno ha contabilizado la cantidad abrumadora de migrantes africanos que burlaron las medidas cautelares.

El medio de transporte que utilizan para alcanzar el norte del país son autobuses, vehículos particulares, taxistas, o los llamados 'Coyotes' (traficantes), y lo hacen con intenciones de empezar otro viaje que les lleve hasta Nicaragua.

Pero la cruda realidad para estas personas se destapa cuando unos 500 metros más al norte, un grupo del Ejército Nacional de Nicaragua, junto a decenas de oficiales de la Policía Nacional, los esperan apostados al otro lado de la malla.

Mientras, en Puerto Soley, la situación para las mujeres y los más peuqueños no mejora, ya que muchos de los migrantes que esperan al norte de Costa Rica para cruzar a Nicaragua son niños que duermen por las noches en la arena y pasan hambre por la escasez de alimentos, la cual ha ido mejorando gracias a la colaboración de pescadores de la zona que ayudan a los africanos.

"Solo buscamos vivir mejor. Huimos del hambre, principalmente del hambre. No tenemos trabajo en Congo", explicaba Emanuelle Bembo, un inmigrante africano en declaraciones al diario costarricense 'La Nación'.

De los que intentan avanzar pese a la inseguridad del trayecto, varios de ellos han sido devueltos por el Ejército nicaragüense en Isla Calero, según confirmó el director de la Policía de Fronteras, Allan Obando.

En cuanto tienen lugar estas deportaciones, la realidad refleja la no autoridad de la Policía de Fronteras de reenviarlos a los centros de atención, además de que se sumarían a los cientos que cada noche llegan desde Paso Canoas en el sur, y no aportaría soluciones.

El ministro de Comunicación, Mauricio Herrera, afirmó que la situación se ha llevado a cabo de la mano del marco legal de Costa Rica. Éste asegura que la mayoría de africanos que transitan por el país, ha cumplido con el requisito de ponerse a la orden de las autoridades migratorias, aún reconociendo el no cumplimiento del trámite de firmar cada 15 días, ya que señaló que "ellos son libres, no podemos retenerlos".

Estudiada la situación, el portavoz del Ejecutivo asegura estar en búsqueda de garantizar las condiciones humanitarias mínimas para esta población. Todo esto sucede ante la vista impotente de las autoridades locales de La Cruz, que ha activado el Comité Cantonal de Emergencias, a cargo del segundo vicealcalde, Óscar Cid.