17 de septiembre de 2009

Amnistía celebra la liberación de una indígena que llevaba tres años encarcelada "por un delito que no cometió"

LONDRES, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

Amnistía Internacional (AI) celebró hoy la liberación de la indígena mexicana Jacinta Francisco Marcial, quien estaba encarcelada "injustamente" desde diciembre de 2006 en una prisión estatal en Querétaro, en el centro de México, "por un delito que no cometió". Asimismo, pidió que se revise completamente su proceso "para que reciba compensación por los tres años de prisión injusta y equivocada".

"El Gobierno mexicano finalmente reconoció que nunca hubo evidencias que justificaran el juicio y la sentencia de Jacinta a 21 años en prisión por secuestro", declaró la directora adjunta del Programa Regional para América de Amnistía Internacional, Kerrie Howard.

"Jacinta y su familia perdieron tres años de su vida mientras estaba en prisión por un delito que no cometió", prosiguió. "Como Jacinta misma nos dijo, nada recuperará los tres años que perdió, pero es vital que los responsables de esta injusticia sean llevados ante la justicia y que ella reciba una compensación adecuada", agregó Howard.

Jacinta Francisco Marcial fue liberada por el juez que presidía el nuevo juicio tras una apelación que ganó a principios de 2009. Según AI, la decisión del juez era "inevitable" después de que la Procuraduría General de la República anunciase que se retiraría del caso contra Jacinta por falta de evidencias.

"En vista de las graves preocupaciones sobre la investigación y proceso originales, Amnistía Internacional llama a una revisión completa e imparcial de la investigación sobre los sucesos ocurridos el 26 de marzo de 2006 en Santiago Mexquititlán, Querétaro, incluido el caso contra las otras acusadas, Alberta Alcántara y Teresa Gonzales, quienes, junto con Jacinta, también fueron condenadas por el secuestro de seis agentes federales y esperan un nuevo veredicto tras el nuevo juicio", afirmó la organización.

DETENIDA POR MUJER E INDÍGENA

Amnistía Internacional adoptó a Jacinta Francisco Marcial como presa de conciencia el pasado 18 de agosto de 2009 por considerar que no había evidencias suficientes que respaldaran la acusación en su contra "y era claro que había sido arrestada, juzgada y condenada únicamente porque era mujer, indígena y vivía en condiciones de pobreza". La organización lanzó una ciberacción con este caso y más de 25.000 personas firmaron una petición exigiendo su liberación a través de www.actuaconamnistia.org.

Jacinta Francisco Marcial, indígena otomí de Santiago Mexquititlán, Querétaro, estuvo detenida en el Centro de Readaptación Social de San José El Alto desde agosto de 2006. Fue condenada por el secuestro de seis agentes de la Agencia Federal de Investigación, AFI, pero ganó una apelación en 2009.

Los agentes de la AFI declararon que Jacinta y otros comerciantes los secuestraron y mantuvieron como rehenes durante un operativo contra vendedores de discos piratas en la plaza de Santiago Mexquititlán en marzo de 2006. De acuerdo con la comunidad, ningún oficial fue detenido y el conflicto entre la AFI y la comunidad se resolvió sin violencia.