17 de octubre de 2006

Argentina.- Unas 550 familias del valle de San Juan viven de la venta de productos de comercio justo gracias a FECOAGRO

Un total de 28 cooperativas trabajan elaborando y vendiendo mermeladas, lácteos, conservas o algodón, superando así el desempleo

MADRID, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

Unas 550 familias de agricultores de la provincia argentina de San Juan, muchas de las cuales sufrió la crisis de la viticultura en la zona que dejó en la década de los 80 sin empleo a muchos trabajadores rurales, forman parte hoy de la Federación de Cooperativas Agropecuarias (FECOAGRO), dedicada a la producción, venta y exportación a otras provincias de productos de comercio justo.

Esta es la forma en la que este medio millar de familias --recoge hoy 'www.risolidaria.org.ar'-- crearon su propia fuente de trabajo. Aunque lo primero que comercializaron fue algodón, en la actualidad producen y venden semillas de diversos cultivos, mermeladas, conservas y textil, entre otros.

En palabras del coordinador de actividades de FECOAGRO, Alfredo Romano, "todo comenzó a raíz de la iniciativa de un grupo de obreros que habían quedado desocupados por la crisis de la viticultura en la provincia". "Eso generó un éxodo rural, pero hubo familias de la zona que se agruparon y formaron en 1983 la primera cooperativa que se dedicó a comercializar algodón", explica. Luego, el mercado cambió y debido a la fuerte tendencia a la importación no fue posible seguir con la producción de ese cultivo.

Entonces, la cooperativa comenzó a producir semillas. "Fue un proceso importante teniendo en cuenta que era pasar de ser viticultores a cosechar hortalizas: acelga, tomate, cebolla, entre otros, son algunas de las semillas que cultivan. "San Juan tiene un clima ideal para producirlas", resalta Romano.

La cooperativa presentó un proyecto en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) para el establecimiento y consolidación de cooperativas, y la creación de una Federación. La propuesta fue aprobada en 1988 y en 1992, surgió FECOAGRO, que albergaba ese año a nueve incipientes agrupaciones. Hoy son 28, y 550 las familias productoras que las integran.

Actualmente, FECOAGRO provee al Programa 'Prohuerta' del INTA de semillas de 13 variedades de hortalizas, con bajo porcentaje de agroquímicos. "Buscamos evitar todo tipo de contaminación, tanto para los consumidores como para las familias que las cosechan porque lo hacen con sus propias manos, sin maquinaria de por medio", aclara Romano.

Con el tiempo, la variedad de productos se ha diversificado y en la actualidad FECOAGRO produce mermeladas y conservas artesanales que se comercializan en provincias como Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. Asimismo, y a través de la cría de ovejas de raza 'Pampinta', comercializan también carne, leche y productos lácteos.

Entre las 28 cooperativas que forma la Federación, existe una integrada sólo por mujeres que confeccionan la ropa de trabajo de los integrantes de las demás. Y otra formada por personas con discapacidad que elaboran dulces y bombones de membrillo.

"Para respetar el esfuerzo de todos, tratamos de vender los productos en la forma más directa posible al consumidor y evitar la intermediación", subraya el integrante de FECOAGRO, señalando que "ahora estamos en la búsqueda de la colaboración intercooperativa". Por ejemplo, "compramos la yerba tytraijú que es elaborada por una cooperativa de Misiones y el azúcar la adquirimos en una de Tucumán". "Lo mismo hacemos con la harina y otros productos", agrega Romano.