18 de enero de 2007

Argentina.- Denuncian un taller clandestino de 'Cheeky' en Buenos Aires donde se explotaba a trabajadores inmigrantes

BUENOS AIRES, 18 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Defensora del Pueblo de Buenos Aires, Alicia Pierini, pidió recientemente a la justicia argentina que investigue "la presunta comisión de los delitos contra la ley de Trabajo y de Migraciones por parte de los directivos de la marca textil Cheeky", por los talleres clandestino, trata de personas y explotación de trabajadores indocumentados en la capital argentina.

Según algunos testimonios, en los talleres que trabajaban para la marca de ropa infantil 'Cheeky' se realizaban jornadas de hasta 20 horas de trabajo "en condiciones de hacinamiento y en malas condiciones de higiene y seguridad", según recoge un comunicado difundido por la agencia oficial 'Telam'.

Uno de estos trabajadores era Quispe Nina. Según Nina, "entrábamos a trabajar a las 7:00, nos daban un pedazo de pan como desayuno y la jornada terminaba a las diez de la noche, pero de vez en cuando seguíamos hasta el amanecer, más aún, si estábamos cerca de la fecha de entrega".

Sin embargo, todos los trabajadores aguantaban las situación. Nina también, hasta que nació su tercera hija, Elsa. "Les reclamé que tenían que pagarme por cada hijo y me despidieron", explicó.

Los bajos costes no sólo pasaban por los sueldos. Tampoco se cumplía con las mínimas condiciones de seguridad si ello representaba un aumento de los gastos. Según afirman estos mismos testimonios, "había sólo un extintor que no tenía manguera, además de la poca iluminación y ventilación".

Otros trabajadores como Máximo y Haydée denuncian también que "los cables de electricidad colgaban por todos lados, las máquinas de coser no estaban distanciadas, y había dos baños para 60 personas". Por su parte, Nina denuncia que su esposa embarazada tuvo que soportar las náuseas y maletares propias de su estado al frente de la máquina de coser porque si se retiraba, la despedían.

La recopilación de testimonios que posee la Defensora del Pueblo, en el que han colaborado integrantes del Centro Comunitario 'La Alameda' y la Cooperativa de Trabajo '20 de Diciembre', indican que los trabajadores cobraban céntimos por la confección de ropa que después se vendía a más de 30 pesos --más de 7 euros--, y empleaban a mujeres embarazadas y menores de edad.

Por su parte, el ministro de Economía y Producción, Enrique Rodríguez, declaró a 'Telam' que de acuerdo a las inspecciones realizadas en los talleres, hay indicios sobre "la responsabilidad de la empesa Cheeky en esta situación".

Rodríguez explicó que los encargados de la empresa de ropa infantil, "recogían las prendas" en los talleres de costura, además de "supervisar la confección de las prensas y la colocación de las etiquetas".