7 de noviembre de 2007

Argentina.-Organizaciones ecologistas piden la aprobación de una ley contra la tala indiscriminada de bosques argentinos

BUENOS AIRES, 7 Nov. (EP/AP) -

La organización ecologista Greenpeace y otros grupos que abogan por la preservación del medio ambiente pidieron al Senado argentino que en la sesión de hoy apruebe un proyecto ya votado por los diputados, que suspende transitoriamente la tala de bosques hasta que las provincias pongan en orden su patrimonio forestal.

Se estima que Argentina tenía unos 120 millones de hectáreas de bosques, de los que actualmente queda un 25% a causa de la tala indiscriminada de las últimas décadas. Anualmente se eliminan unas 300.000 hectáreas forestales. Mediante un comunicado, Greenpeace informó de que solamente en la provincia de Salta, limítrofe con Bolivia, y que posee importantes reservas forestales, se aprobaron en 2006 proyectos para talar 358.000 hectáreas de bosque nativo.

La tala es también intensa en las provincias norteñas de Jujuy, Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones, realizadas por grupos económicos interesados en sembrar soja y otros cultivos, actualmente muy rentables por los altos precios internacionales. El proyecto, que suspende transitoriamente la tala de bosques, fue aprobado en marzo de este año por la Cámara Baja, y fue presentado por el diputado Miguel Bonasso, un peronista de izquierda independiente que apoya al Gobierno del presidente Néstor Kirchner.

"Esperemos que prive la sensatez en los senadores", declaró Bonasso, reelegido en las elecciones del 28 de octubre. El proyecto ha recibido una gran presión por parte de los fuertes grupos económicos argentinos y extranjeros. La presión de esos grupos logró que la mayoría de los Gobiernos de las provincias afectadas dieran instrucciones a sus senadores para rechazar el proyecto de Bonasso, que afirma tener el apoyo del presidente Kirchner y de su esposa, la presidenta electa Cristina Fernández, que asumirá el Gobierno el 10 de diciembre.

DISPOSICIONES DEL PROYECTO

El proyecto de Bonasso dispone una suspensión en los desmontes, hasta que las provincias con recursos forestales realicen el ordenamiento territorial de los bosques nativos. Uno de los propósitos del proyecto es defender los intereses de las poblaciones indígenas que residen en las zonas boscosas del norte del país y que obtienen de los bosques sus habituales medios de subsistencia.

El proyecto propugna "el aprovechamiento sostenible de los bosques nativos, con un ordenamiento de los mismos, sin afectar negativamente la calidad de vida de la población, el paisaje y la conservación de la diversidad biológica, ni alterar el equilibrio de los ecosistemas". También pide "impedir que se reduzcan las actuales superficies de bosques nativos y tomar medidas para incrementarlas. Establece diez criterios ecológicos y categorías de conservación para planificar las actividades forestales, agrícolas y ganaderas, "evitando la fragmentación y degradación del bosque nativo".