12 de junio de 2007

Argentina.- El Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel apoya a los mapuches que pugnan con Benetton por sus tierras

El presidente de la compañía responde que no se ha producido el esperado diálogo entre las autoridades y las asociaciones locales

MADRID, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Premio Nobel de la Paz en 1980 por su defensa de los Derechos Humanos en Latinoamérica, Adolfo Pérez Esquivel, mostró esta semana su apoyo público al pueblo mapuche de la Patagonia argentina en su lucha por recuperar las tierras de su propiedad, en manos de la firma textil Benetton, con una carta abierta dirigida a su presidente, Luciano Benetton, en la que le pide que éstas sean devueltas a sus legítimos dueños.

El escultor argentino recuerda en una carta abierta publicada en el diario 'Correre della Sera' que la empresa textil italiana "lleva años inmersa en una polémica por las tierras que adquirió en la Patagonia a una compañía argentina, anterior propietaria, para criar ovejas y producir lana". La compra masiva resultó "devastadora" para los mapuches, muchos de los cuales vivían allí desde hacía siglos sin título de propiedad. Ahora reclaman la tierra de sus antepasados.

El contencioso entre los mapuches argentinos y la firma italiana por las tierras de la Patagonia "evoca la historia del pez grande que se come al chico, sólo que aquí hay también un pez mediano, el Estado argentino, que hace siglo y medio entregó tierras en la zona a inmigrantes europeos sin pararse a pensar que los indios que allí vivían se sentían propietarios por antigüedad, no porque constara en un documento"; una 'cosmovisión' que estaba destinada a chocar con la idea de propiedad occidental capitalista.

En 1991 Benetton adquirió a una compañía argentina en bancarrota tierras en la Patagonia, que actualmente dedica a la cría de ovejas con cuya lana fabrica muchas de las prendas que comercializa a nivel internacional. En esos terrenos quedaban aún algunas comunidades indígenas. Hoy, Benetton posee 9.000 kilómetros cuadrados en la zona --una superficie superior a toda la provincia de Barcelona--, lo que convierte a la empresa en el mayor propietario de tierras de Argentina.

En la carta, el Premio Nóbel 'invita' a Luciano Benetton a entregar una parcela a la familia mapuche Curiñanco, que en 2002 se instaló en una hacienda de Santa Rosa, por considerarlo tierra de sus antepasados. El paraje, ubicado en la provincia del Chubut, pertenece oficialmente a la Compañía de Tierras Sud Argentino, propiedad de Edizioni Holding, de la familia Benetton.

Se abrió así un largo proceso judicial aún en curso, y que vigilan activistas de los derechos indígenas. Desde 2004 Pérez Esquivel ha intercambiado varias cartas públicas con Luciano Benetton.

La de esta semana en el diario 'Corriere della Sera' contenía una explicación del sentir mapuche, y apelaba a la responsabilidad de las autoridades argentinas ante el problema. "Para los pueblos nativos, la Madre Tierra es Vida, ya que existe una profunda y fuerte comunión entre la 'gente de la tierra', como indica el propio nombre de mapuche y la tierra en la que viven", escribe Pérez Esquivel.

"Ésta es una relación que tiene que ver con una visión distinta del mundo", agrega. Tras ello, lamenta "la falta de responsabilidad y de políticas provinciales y nacionales argentinas, que hasta ahora han ignorado los derechos de los pueblos nativos, pese a que están contemplados en nuestra Constitución".

RESPUESTA DE BENETTON

Luciano Benetton contestó a Pérez Esquivel con otra carta en el mismo diario, en la que, en sustancia, argumentaba que, tres años después de que iniciaran su correspondencia sobre la cuestión mapuche, "no se ha producido la esperada implicación en el diálogo de las autoridades argentinas y de las asociaciones locales, porque este es un problema histórico argentino, que nació hace 150 años, y no con la llegada de Benetton", según resumieron ayer fuentes del grupo.

Benetton llama a distinguir entre el conflicto concreto con la familia Curiñanco --a la que acusa de "ocupación ilegal", mientras los Curiñanco acusan a Benetton de "usurpación de territorio"--, y el problema "global" de los mapuches.

Como compensación, Benetton donó 75 kilómetros cuadrados de tierras a las comunidades mapuches, pero la provincia de Chubut las rechazó asegurando que "no son aptas para el cultivo ni para criar ganado", algo que Pérez Esquivel también recuerda en su carta. Benetton respondió ayer que las tierras sí son aptas, y que el gobernador de Chubut las rechaza "por motivos políticos".