Artistas cubanos se movilizan contra un decreto que aumenta el control cultural en lugares públicos

Artistas cubanos se movilizan contra un decreto que aumenta el control cultural en lugares públicos
31 de octubre de 2018 REUTERS / ALEXANDRE MENEGHINI

LA HABANA, 31 Oct. (Reuters/EP) -

Artistas cubanos se han movilizado contra la inminente entrada en vigor de un decreto que devolverá la actividad cultural en espacios públicos al férreo control de las autoridades, una fase que pareció quedar superada con la tímida apertura impulsada por el Gobierno de Raúl Castro.

El decreto 349, que se publicó en julio y entrará en vigor en diciembre, prohíbe a los artistas de todo tipo "proveer sus servicios" en cualquier espacio abierto al público sin la previa autorización del Gobierno. Quienes lo incumplan se enfrentarán a medidas punitivas que van desde la confiscación de bienes hasta multas.

Este decreto actualiza uno promulgado por Castro en los primeros años de su Gobierno (2008-2018) por el cual los artistas solo debían obtener el visto bueno de las autoridades si ejercían en lugares controlados por el Estado, excluyendo así los espacios privados.

La nueva versión amplía el ámbito de actuación a los lugares privados de producción cultural que han proliferado en los últimos años. El Gobierno ha justificado la regresión legal por la necesidad de garantizar que los artistas pagan los impuestos requeridos.

Sin embargo, en la esfera cultural el decreto 349 ha generado temor. "Esta es una medida de represión porque no tendrás la aprobación del Gobierno si no estás dentro de la ideología socialista", ha dicho el escultor Luis Manuel Otero Alcántara.

Marco Castillo, miembro del grupo Los Carpinteros, que se disolvió en verano, ha alertado sobre "un doloroso retorno a un pasado gris", en alusión a los cinco años grises de 'estanilización' de la cultura en el que se persiguió a los artistas que no estuvieran comprometidos con la Revolución Cubana.

Otero Alcántara ha impulsado una campaña contra el decreto 349 a la que se han sumado decenas de artistas que desarrollan su trabajo fuera del ámbito público. Han organizado muestras y conciertos de protestas, han enviado cartas a las autoridades y han inundado las redes sociales con proclamas como "le ley convierte el arte en un crimen".

Algunas artistas, sin embargo, ven con buenos ojos la reforma legal porque creen que servirá para frenar corrientes culturales que consideran de mal gusto, como el 'reggaeton'.

Amnistía Internacional, por su parte, ha indicado que el decreto 349 contiene conceptos vagos como "obsceno", "vulgar" o "lesivos de los valores éticos y culturales" que podrían usarse para combatir el disenso.

Además, la ONG ha llamado la atención sobre el hecho de que el decreto 349 fue una de las primeras medidas adoptadas por el nuevo presidente, Miguel Díaz-Canel, nada más dar el relevo a Castro, el pasado mes de abril.

"Nunca pensé en emigrar pero ahora lo estoy haciendo", ha confesado Luis Puerta, que mantiene a los cuatro miembros de su familia vendiendo por el circuito privado sus pinturas de músicos de jazz.

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