12 de julio de 2015

La asombrosa historia del 'Schindler brasileño'

RÍO DE JANEIRO, 12 Jul. (Notimérica) -

   El famoso industrial alemán Oskar Schindler pasó a la Historia por salvar a miles de judíos en la Segunda Guerra Mundial y su historia protagonizó la película 'La lista de Schindler' (1993), pero la historia está cargada de personajes similares cuya memoria hasta ahora pervivía en la sombra, como la del embajador Luiz Martins de Souza Dantas, ya conocido como "el Schindler brasileño".

   Souza Dantas era el embajador brasileño en Francia en los peores años del nazismo. Saltándose las reglas de la diplomacia concedió 500 visados en menos de un año, y consiguió salvar la vida de judíos, negros u homosexuales, muchos de los cuales llegaron a Brasil o a Estados Unidos a principios de los años 40.

   La competencia para emitir los visados era del cónsul, pero Souza Dantas alegó que a raíz del avance del nazismo sobre Francia el Gobierno francés se había trasladado a Vichy, y junto a él todo el cuerpo diplomático, por lo que se vio obligado a realizar esas tareas porque allí no había consulados cerca. Era mentira, pero tampoco se preocupó en ocultarlo.

   En una carta que escribió el 1 de mayo de 1942 al ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Oswaldo Aranha, explicaba: "No habiendo aquí consulado me he visto obligado, sin perder un minuto, a asumir las funciones consulares para literalmente salvar vidas humanas, por culpa de la mayor catástrofe que hasta hoy ha sufrido la Humanidad".

   El historiador Fabio Koifman, uno de los que mejor conocen su figura, apunta que sí que había consulados en Vichy, pero que él quiso asegurarse personalmente de que esas personas saldrían de Francia a tiempo para salvarse. Expedía permisos a toda prisa y de una forma bastante rudimentaria.

   "Muchas concesiones se hacían con un simple sello y una firma suya, sin ningún otro registro o documento de los que se necesitaban entonces para conseguir la autorización. Algunos afirman haberle visto en un restaurante con una pila de pasaportes para firmar", relataba Koifman al diario 'O Globo'.

   Pero a pesar de buena voluntad las cosas no fueron fáciles para Souza Dantas. La dictadura brasileña del Estado Novo veía con recelo la llegada masiva de inmigrantes y a partir de 1941 el presidente Getúlio Vargas prohibió la expedición de más vistos, pero Souza Dantas no hizo caso y puso en una situación complicada tanto al cónsul como al ministro Aranha.

   Hubo intentos de abrir una investigación sobre su labor en Francia, pero con el fin del Estado Novo en 1945 la situación se relajó y Souza Dantas dejó de sentir la presión de Vargas. Con el tiempo el presidente dictatorial ha pasado a la historia como el "padre de los pobres" y es muy respetado en Brasil, mientras que el valiente cónsul ha quedado en el olvido.

   Para rescatar su memoria  y reivindicar su figura Koifman escribió la biografía 'Quixote nas Trevas', que se transformó en una exposición que ahora puede visitarse en el Midrash Centro Cultural de Leblon, en Río de Janeiro, hasta el 6 de agosto.