26 de febrero de 2007

Bolivia.- Amnistía Internacional investiga la situación de los derechos humanos en Bolivia en el primer año de Morales

LA PAZ, 26 Feb. (EP/AP) -

Amnistía Internacional (AI) está investigando en Bolivia la situación de los derechos humanos durante el primer año de gestión del presidente Evo Morales, informó este lunes la organización no gubernamental.

La comisión, presidida por Virginia Shope, se entrevistará está semana con autoridades, líderes políticos, dirigentes opositores y organizaciones afines, informó hoy a AP el presidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDHB), Guillermo Vilela.

El activista dijo que el informe de AI tendrá en cuenta el diagnóstico preparado por la APDHB que reconoce que "hubo extraordinarios avances en cuanto a los derechos económicos, sociales y culturales, pero que al mismo tiempo se constató un retroceso en los derechos civiles y políticos".

"Los enfrentamientos del 2006 han estado marcados por diferencias ideológicas, sociales y raciales y nuestra recomendación es que debe fomentarse la tolerancia y el diálogo", dijo Vilela.

Shope se entrevistó este lunes con el prefecto (gobernador) de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, en el centro de Bolivia, escenario de violentos enfrentamientos entre sindicatos campesinos afines al Gobierno y grupos de clase media opositores, que se saldaron con tres muertos y casi cien heridos.

Precisamente, ayer domingo falleció la tercera víctima, un cocalero de 46 años que murió tras permanecer 46 días en coma.

Las protestas comenzaron cuando sindicatos oficialistas demandaron la renuncia de Reyes Villa y quemaron la sede de la gobernación. El 11 de enero pasado se enfrentaron en una batalla campal con palos y piedras contra grupos de clase media de la ciudad opositores al Gobierno y que aparentemente defendían al prefecto.

El 2006 fue un año de fuertes tensiones políticas entre el Gobierno de Evo Morales y grupos regionales y los partidos opositores. Estos acusan al Ejecutivo de Morales de asumir posturas presuntamente autoritarias, mientras el mandatario aseguró que los grupos de la oligarquía conspiraron contra su administración para frenar sus reformas sociales.