29 de abril de 2006

Bolivia/Brasil- Un grupo de residentes impide la toma de una planta siderúrgica brasileña y el arresto de sus dirigentes

LA PAZ, 29 Abr. (EP/AP) -

Residentes de la ciudad boliviana de Puerto Suárez, fronteriza con Brasil, evitaron hoy sábado que fiscales ocuparan la planta de la empresa siderúrgica brasileña MMX y frustraron la detención de sus dirigentes, después de que el Gobierno ordenara la expulsión de la compañía.

Edil Gericke, dirigente del Comité Cívico de Puerto Suárez, a unos 1.155 kilómetros al sureste de La Paz, informó a la AP que un grupo de fiscales intentaron ocupar la planta y detener a autoridades y dirigentes de la empresa. "El aeropuerto está tomado y la población en vigilia para evitar provocaciones. La avioneta que llegó con los fiscales tuvo que regresar", explicó por teléfono.

Los pobladores cortaron ayer viernes las rutas hacia Brasil, declararon un paro indefinido y exigieron que el Gobierno autorice las operaciones de MMX, filial de la compañía siderúrgica brasileña EBX. Pero el Gobierno solicitó a la Fiscalía abrir una causa penal contra la empresa por haber violado la Constitución y alentar protestas contra el Gobierno.

El presidente boliviano, Evo Morales, acusó a MMX de instalarse ilegalmente y de empezar a construir hornos a carbón vegetal para producir arrabio --un mineral que se utiliza en la industria del hierro y el acero-- sin haber obtenido la licencia ambiental. MMX descartó utilizar gas natural como combustible como exigió el Gobierno antes de que estallará el conflicto.

Morales afirmó que la empresa promovió una protesta de vecinos de Puerto Suárez que la semana pasada derivó en la toma de rehenes durante 15 horas a tres de sus ministros.

MMX prometió inversiones por 148 millones de dólares en una primera etapa y 620 empleos directos en esa población de unos 15.000 habitantes. Pero después del conflicto con el Gobierno comenzó a desmantelar los dos hornos que instaló.

La Dirección Nacional de Medioambiente negó a la empresa la licencia ambiental porque asegura que la producción de 450.000 toneladas de carbón vegetal provocará la deforestación de 250.000 hectáreas de bosques bolivianos.

El viernes el Gobierno ofreció a las autoridades de Puerto Suárez la creación de empleos temporales para mitigar la desocupación en esa ciudad que vive del comercio con Brasil.

El conflicto aumentó las tensiones con Brasilia en momentos en que Morales gestiona un aumento en el precio de gas natural que Bolivia exporta a su vecino. La gigante brasileña Petrobras también tiene pendiente una negociación con el Gobierno para adecuar sus operaciones a una nueva norma legal.