12 de mayo de 2006

Bolivia.- El Gobierno insiste en que las tierras que cumplan una labor económico-social no serán intervenidas

LA PAZ, 12 May. (EUROPA PRESS) -

El viceministro boliviano de Coordinación con Movimientos Sociales, Alfredo Rada, insistió hoy en que las tierras saneadas y que cumplan una labor económico-social no serán intervenidas por el Gobierno, ya que no se está pensando aplicar una segunda reforma agraria, sino simplemente poner en marcha un plan de "redistribución de tierras".

"Quiero decir a la gente de (departamento de) Santa Cruz que no se preocupen quienes tienen en uso sus tierras y que la medida sólo afectará a los terratenientes, es decir, a la gente que acumula tierra sólo para el engorde", entre ellos, algunos ex ministros que "abusaron de su poder" para acaparar tierras, explicó Rada.

La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) había declarado la "emergencia" ante el anuncio del Gobierno, por lo que su presidente, Mauricio Roca, afirmó que el sector defenderá las propiedades pese a lo que disponga el Poder Ejecutivo, según informa la agencia boliviana 'Bolpress'.

Por otro lado, al igual que la Prefectura del departamento de Santa Cruz, el Comité Pro Santa Cruz y los agropecuarios, el sector forestal también está preocupado por una nacionalización de los recursos naturales, entre ellos los bosques.

En este sentido, el ministro de Planificación, Carlos Villegas, explicó que se aplicará rigurosamente la Ley 1715, que modificó parcialmente la reforma agraria de 1953. El texto determina que todas las tierras agrícolas deben cumplir una función económica y social o, en caso contrario, serán revertidas al Estado.

ACABAR CON EL LATIFUNDIO

Están en preparación una ley y ocho decretos para reordenar la tenencia de la tierra en el país. Según estas normas, sólo los empresarios que obtuvieron tierras de manera ilegal o que las acumulan sin darle un uso productivo tienen que preocuparse por la inminente expropiación. El objetivo gubernamental es acabar con el latifundio en los departamentos Santa Cruz, Beni y Pando.

Se calcula que el 87 por ciento de los 30 millones de hectáreas de tierra cultivable en Bolivia está en manos del 7 por ciento de la población, mientras que el restante 13 por ciento son cultivadas por campesinos. Un informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) de 2005 indica que 100 familias de poderosos oligarcas, con fuertes lazos con el poder político y económico, acumulan tierras en el este del país y disponen de cinco veces más tierras que los campesinos.