29 de abril de 2006

Bolivia.- Los obispos bolivianos critican al presidente Evo Morales

LA PAZ, 29 Abr. (EP/AP) -

La Iglesia Católica boliviana arremetió contra el Gobierno de Evo Morales en un comunicado en el que manifestó su preocupación porque en los primeros meses de gestión del mandatario se "reaviven las mismas maneras de actuar que en el pasado produjeron muerte y dolor".

En un declaración divulgada hoy sobre la situación del país, los obispos criticaron al Gobierno por "el inmediatismo, el uso de la fuerza, las presiones, la falta de respeto a los derechos de los demás y (por) jugar con las posibilidades reales del país".

Asimismo, sostuvieron que las "contradicciones entre los mismos responsables del Gobierno", aumentan "la incertidumbre y la desorientación", y advirtieron de que la Asamblea Constituyente, en la que Morales tiene centradas sus esperanzas de cambio, "no es ninguna fuerza mágica".

El documento fue leído por el cardenal Julio Terrazas en la apertura de la 82 Asamblea de la Conferencia Episcopal de Bolivia. La alusión a las prácticas del pasado se refiere a las confrontaciones entre sectores y regiones, muchas de ellas alentadas desde el mismo Gobierno. Morales cumplirá el martes cien días de gestión en medio de algunos elogios pero también de críticas.

La Iglesia Católica es la institución con mayor credibilidad de Bolivia y no es la primera vez que cuestiona a un Gobierno en funciones. Muchas de sus reflexiones coinciden con las observaciones de la oposición, que ha criticado al mandatario por provocar la confrontación interna.

En su reflexión anual, los obispos también exhortaron al país a acudir el 2 de julio a las urnas para elegir a los representantes que durante un año modificarán a fondo la Constitución y señalaron su deseo de que la Asamblea Constituyente permita "construir una Bolivia para todos".

Ese día los bolivianos elegirán 255 asambleístas y votarán en un referéndum para aprobar o rechazar un régimen de autonomías para las nueve regiones de Bolivia.

Morales se encuentra hoy sábado en La Habana, donde tiene previsto firmar un acuerdo comercial de corte socialista con sus colegas de Venezuela, Hugo Chávez, y de Cuba, Fidel Castro.