9 de enero de 2007

Brasil.- Los gobernadores de cuatro estados del sudeste de Brasil proponen un plan regional de seguridad

SAO PAULO, 9 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los gobernadores del sudeste de Brasil pidieron hoy al Gobierno Federal que aumente los recursos para la creación de un plan nacional de seguridad pública, en un intento para frenar el elevado índice de violencia.

El gobernador de Sao Paulo, José Serra, de Río de Janeiro, Sergio Cabral Filho, de Minas Gerais, Aécio Neves y de Espíritu Santo, Paulo Hartung participaron este martes en Río de Janeiro en la primera reunión oficial del llamado Gabinete de Gestión para la Integración de Seguridad para luchar contra el tráfico de armas, drogas y el robo de camiones cargueros o sus cargas, indicó la gobernación de Río en un comunicado.

Según informó hoy el diario brasileño 'La Fohla de Sao Paulo', a la llegada del aeropuerto Santos Dumot, Serra dijo que el plan nacional de seguridad actual tuvo un recorte de 99 millones de reales (XX euros), y que sobre el plan penitenciario el recorte fue de 24 millones de reales. En este año el presupuesto para el plan de seguridad descendió un 29 por ciento con respecto al 2006 y el de prisiones, un 47 por ciento más bajo.

"Queremos que el dinero siga igual que el año pasado, es lo mínimo que se puede hacer", dijo Serra.

Otras de las propuestas que presentaron los Gobernadores de estos cuatro Estados por carta al presidente de Brasil, Luis Ignacio Lula da Silva, son el endurecimiento de 12 puntos del código penal como el uso de teléfonos móviles en las cárceles; el aumento de los efectivos de la Policía Federal para combatir el tráfico de armas y drogas y de la Policía Rodoviáira Federal para el aumento de patrullaje en todas las vías federales.

El objetivo principal del gabinete es la unificación de las informaciones e inteligencia de los cuatro Estados. El intercambio deberá realizarse a través de una comisión que se forme con un coronel de la Policía Militar y con un delegado de la Policía Civil de cada Estado.

Tanto Serra como el gobernador de Río, Sergio Cabral, que asumieron el pasado 1 de enero, han hecho del tema de la seguridad una de sus programas centrales.

Durante las dos últimas semanas, Río sufrió una oleada de violencia en la que fallecieron 19 personas, ocho de ellas quemadas con gasolina cuando se encontraban dentro de un autobús.

También en mayo de 2006 otra oleada de vandalismo provocó la muerte a 200 personas entre civiles, policías, guardias penitenciarios, reclusos y delincuentes.

El presidente de Brasil, Luis Ignacio Lula da Silva calificó como "terroristas" los recientes ataques en Río y ofreció ayuda, tanto en tropas de las fuerzas armadas como la de la fuerza especial federal, una unidad elite creada en 2004 y que integran unas 7.000 agentes de los distintos estados.