30 de abril de 2012

Brasil.- Hallan los cadáveres degollados de siete personas en una finca del estado de Goiás

BRASILIA, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -

El pasado fin de semana fueron hallados en una finca del municipio brasileño de Doverlandia, en el estado central de Goiás, los cadáveres degollados de siete personas. Las víctimas tenían entre 22 y 65 años, y tres de ellas pertenecían a la misma familia, según la Policía.

El delegado de la Policía en el municipio de Iporá, Vinícius Batista da Silva, declaró este domingo a la cadena TV Anhanguera que los agresores que entraron en la finca actuaron con mucha crueldad y que aún no hay pistas sobre ellos.

Batista da Silva dijo, según el periódico 'O Globo', que no descarta que se trate de un caso de robo. "Ya tenemos algunas huellas dactilares porque al menos uno de los homicidas usó un vaso después de cometer el crimen, ya con la mano manchada de sangre", explicó el policía, que añadió que un equipo policial más numeroso se va a trasladar a Doverlandia para recoger pruebas en los alrededores de la finca e interrogar a los vecinos.

Las siete personas decapitadas el sábado por la noche son el dueño de la finca, de 57 años; su hijo de 22; un vaquero de 34 años; un amigo del dueño, de 61 años; su esposa, de 65; el hijo de esta pareja, de 22; y la novia de éste, de 24.

Divino Celso Teles, sargento de la Policía Militar, señaló que en la hacienda se encontraba en el momento del crimen un adolescente de catorce años que llegó a oír gritos. El adolescente, hijo del vaquero asesinado, fue a buscar al cuñado del terrateniente para pedirle ayuda.

La Policía cree que el dueño de la finca y su hijo fueron degollados dentro de la casa y arrastrados por los homicidas hasta el cuarto de baño. Los cuerpos de las otras cinco víctimas fueron encontrados en un camino rural cerca de la hacienda el domingo por la mañana.

Lo que el adolescente ha contado a los agentes es que el sábado llegaron a la finca cuatro personas para visitar al dueño. El vaquero las se dirigió con ellas hacia la casa, pero todos fueron atacados en los alrededores de la vivienda.

Según los datos preliminares de la Policía, el propietario y su hijo fueron los primeros que murieron. Al parecer, a las demás víctimas las mataron para que no hubiese testigos del crimen.