24 de abril de 2006

Brasil.- La obtención de recursos para financiar el desarrollo de los países pobres centran el Foro Social Brasil

Francia y Chile implantarán una nueva tasa en sus aeropuertos que será destinada al desarrollo de los países desfavorecidos

MADRID, 24 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los Gobiernos de Chile y Francia impondrán en sus aeropuertos una nueva tasa especial que será destinada a la compra de medicamentos para los países en vías de desarrollo que sufren los efectos a gran escala de enfermedades como el sida, la malaria y la tuberculosis. Esta y otras formas de obtener recursos para financiar el desarrollo en los países pobres centraron el Foro Social Brasileño (FSB).

El director de Estudios de la Dirección de Relaciones Económicas Internacionales chilena, Alexis Guardia, subrayó que la nueva tasa que incorporarán los aeropuertos de París y de Santiago de Chile se diferencia de otras medidas tomadas con el mismo fin, en que se trata de un "mecanismo mixto de captura nacional y de coordinación internacional".

Resaltó por lo tanto la búsqueda de nuevas fuentes de fondos innovadoras para poder cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, entre los que se encuentra el de combatir enfermedades como el sida, la malaria y otras, según señala IPS Noticias.

La primera de estas metas es reducir la pobreza en el mundo a la mitad antes de 2015, uniéndose a otros fines como los lograr la educación primaria universal, promover la igualdad de género o reducir la mortalidad infantil en dos tercios. Además, estas declaraciones buscan asegurar la sostenibilidad medioambiental y crear una sociedad global entre los países del Norte y los del Sur.

GRANDES POSIBILIDADES

Por otro lado, la nueva medida de cobrar una tasa especial en los dos aeropuertos, chileno y francés, se espera que alcance unos beneficios de más de 250 millones de euros en el país europeo y de entre 4 millones de dólares (3,2 millones de euros).

Estas estimaciones son "sumamente escasas" en relación con los 50.000 millones de dólares (40.400 millones de euros) que fueron fijados en la Cumbre del Milenio, que se celebró en el año 2000 en Nueva York, para el cumplimiento de los Objetivos.

Así, IPS resaltó que si los trece países que se comprometieron a financiar la adquisición de medicamentos ponen en marcha esta tasa aérea se podrían recaudar cerca de 400 millones de euros. Entre estos países se encuentran, Brasil, Reino Unido, Chile, República del Congo, Costa de Marfil, así como Chipre, Francia, Jordania, Luxemburgo, Madagascar, Mauricio, Nicaragua y Noruega.

La necesidad de obtener recursos para luchar contra la pobreza en el mundo fue también el centro de la Cumbre Mundial sobre Alimentación de 1996, después del cumplimiento de la meta definida por los países hace más de 30 años de donar el 0,7% de su Producto Interior Bruto (PIB) para ayudar a los países en vías de desarrollo.

MECANISMOS INNOVADORES

Durante el FSB se crearon 10 nuevos mecanismos de financiación para solucionar estos problemas, entre lo que se encuentran cuatro impuestos internacionales diferentes, que según Guardia, "son difíciles de adoptar en un mundo que vive una transición institucional con la globalización económica, pero que no cuenta aún con un gobierno mundial para implantar tributos en igual contexto".

La conocida como Tasa Tobin, que grava las transacciones financieras internacionales, que fue desarrollada en 1972, ha tomado importancia en los últimos tiempos como una nueva forma de ayudar al desarrollo de los países pobres, con la que se estima que se pueden llegar a recaudar 15.000 millones de dólares anuales (12.000 millones de euros).

En opinión del experto en finanzas internacionales de la ONG Economía, Ecología y Desarrollo Mundial, Peter Wahl, ésta es una medida "positiva en todos los sentidos", en especial por su papel regulador que contribuye a la estabilidad de las economías en desarrollo.

Esta evaluación se opone a la de Guardia que aseguró que la correlación de fuerzas actual y las dificultades de su aplicación "impiden pensar en su aprobación a corto plazo, así como otros impuestos, sobre comercio de armas y contaminación ambiental".

A pesar de todas estas medidas, la que mejor opinión genera entre los países desarrollados es la reducción de las comisiones que pagan los emigrantes cuando envían dinero a sus países de origen, que suman en todo el mundo más de 80.000 millones de dólares al año (65.000 millones de euros).

Un aumento del 10% en estos envíos de dinero "sería una aportación importante", aunque en la actualidad las comisiones son elevadas porque los emigrantes sin documentos "tienen que recurrir a intermediarios informales".

Por último, otra de las iniciativas que propuso Reino Unido fue la de la emisión de Derechos Especiales de Giro, que facilitarían recoger fondos para ayudar al desarrollo de países desfavorecidos, como "una especie de préstamo" con bajos intereses que ayudaría a cumplir los Objetivos del Milenio, ante el que sólo falta la aprobación de Estados Unidos.