29 de diciembre de 2006

Brasil.- La tranquilidad vuelve a Río de Janeiro, donde se teme que la ola de violencia de ayer afecte al turismo

RÍO DE JANEIRO, 29 Dic. (EP/AP) -

Con un fuerte refuerzo policial en las calles, Río de Janeiro parecía hoy volver a la normalidad la jornada de violencia que vivió ayer y que dejó 19 personas fallecidas, pero las autoridades manifestaron su temor a que la reciente ola de ataques afecte a la imagen turística y los ingresos.

Un autobús fue incendiado en la región de Niteroi y se produjeron tiroteos esporádicos durante la pasada madrugada en dos de las principales autopistas de la ciudad, pero ninguno de estos incidentes provocaron muertos o heridos, según informó hoy la policía.

Los asaltantes "hicieron bajar a los pasajeros del bus y le prendieron fuego. Ese es el incidente mas grande que hemos tenido hasta ahora", explicó uno de los agentes policiales.

La circulación de autobuses se redujo en las primeras horas del día --debido a que las empresas limitaron el número de unidades en las calles temerosos a ser blancos de ataques como los de ayer-- dejando las estaciones llenas de pasajeros, que luchaban por llegar a sus casas y puestos de trabajo.

Sin embargo, en el conocido balneario de Copacabana se veía la rutina habitual de decenas de personas caminando, aparentemente indiferentes a los ataques de ayer.

BALANCE DE AYER

De esta manera Río de Janeiro intentaba volver a la normalidad tras la violencia de la jornada anterior, cuando bandas armadas atacaron puestos policiales y quemaron autobuses en distintos puntos de la ciudad. Los recientes atentados provocaron la muerte de nueve civiles, siete supuestos delincuentes y tres policías, mientras otras 23 personas resultaron heridas.

Al menos siete hombres fueron detenidos, entre ellos tres a los que las autoridades señalan como responsables de incendiar la madrugada del jueves un autobús de pasajeros en el que murieron entre las llamas al menos siete personas.

El secretario de Seguridad Pública de Río, Roberto Precioso, explicó que los ataques fueron un intento de mostrar la fuerza de las bandas a las nuevas autoridades que asumirán el gobierno del estado el próximo 1 de enero.

POSIBLES CONSECUENCIAS SOBRE EL TURISMO

Los incidentes hicieron sonar de nuevo las alarmas de la industria del turismo porque se produjeron cuando Brasil se prepara para el inicio de su temporada alta con la llegada del verano. Empresarios del sector ya se habían mostrado preocupados por los recientes problemas en las operaciones de los 67 aeropuertos del país y que la semana pasada alcanzaron su grado máximo cuando las terminales se vieron colapsadas por miles de pasajeros debido al 'overbooking' en los vuelos.

Aunque funcionarios del Gobierno desestimaron el impacto de los ataques en Río, sí admitieron que se genera un problema de imagen del país. "Tenemos que trabajar para minimizarlo o eliminarlo", afirmó José Francisco de Salles Lopes, director de investigaciones de la estatal Empresa Brasileña de Turismo (Embratur).

Los ingresos por turismo entre los meses de enero y noviembre de este año fueron de 3.900 millones de dólares (2.960 millones de euros), poco más de los 3.800 millones (2.883 millones de euros) registrados en el mismo período del 2005, de acuerdo con datos de Embratur.

La cifra, indicó Lopes, hubiera sido aumentado en unos 300 millones de dólares (227,6 millones de euros) si no se hubiera producido otra crisis local que golpeó al sector turístico: en junio, la aerolínea bandera de Brasil, Varig, redujo el número de vuelos a Estados Unidos y Europa.

Por su parte, Eraldo Cruz, presidente de la Asociación Brasileña de la Industria de Hoteles (ABIH), señaló que Brasil debe recuperar rápidamente su imagen de destino turístico de confianza y seguro. Este año, dijo, la industria hotelera sufrió por "la crisis de Varig, el accidente de la Gol, las dificultades de la aeronáutica" en los aeropuertos. "Si no transmitimos urgentemente la imagen de que somos (un destino) seguro, corremos el riesgo de tener un enjambre de cancelaciones para el próximo carnaval", concluyó.