17 de noviembre de 2007

Chile.- La falta de agua en la zona afectada por el terremoto en el norte de Chile hace temer la aparición de epidemias

TOCOPILLA (CHILE), 17 Nov. (EP/AP) -

La falta de agua tres días después del terremoto de 7,7 grados que devastó la ciudad de Tocopilla, en el norte de Chile, hace temer la aparición de epidemias, aunque las autoridades están haciendo todo lo posible para hacer llegar agua y alimentos a los afectados.

La gobernadora de la región de Antofagasta, Marcela Hernando, informó hoy de que se adquirieron quince contenedores para colocarlos como baños públicos para unos 20.000 habitantes de este puerto, a 1.600 kilómetros al norte de Santiago.

Mientras tanto, las autoridades reparten agua a la población mediante camiones cisterna. La rotura de las cañerías por el temblor obligó al corte del agua y se prevé que su reparación requerirá tiempo.

La escasez de agua hace temer a las autoridades problemas sanitarios, como el surgimiento de epidemias. Pero hasta el momento no se han conocido casos de problemas sanitarios derivados de la falta de agua.

La falta de alimentos es también otra preocupación. El Gobierno dispuso el reparto de cestas de alimentos y de agua envasada. El reparto está a cargo de efectivos militares, que deben soportar los incidentes entre los habitantes deseosos por hacerse con los alimentos.

Entretanto, comenzaron a levantarse las casas de emergencia enviadas por el Gobierno desde Santiago. Mucha gente continúa durmiendo en carpas, mientras otros desafían el riesgo de las constantes réplicas al terremoto del miércoles y permanecen en habitaciones deterioradas o en espacios de sus viviendas que consideran más seguros.

El Ministerio de Vivienda debería entregar en las próximas dos semanas un catastro con las viviendas dañadas o destruidas, que la ministra el ramo, Patricia Poblete, estimó que podrían alcanzar a unas 4.800.

El seísmo causó daños considerables en algunos caminos, especialmente en la vía que une Tocopilla con Iquique, al norte. El ministerio de Obras Públicas informó que tras una evaluación la carretera tuvo daños por unos 20 millones de dólares.