8 de mayo de 2012

Chile.- El Gobierno confía en que la oposición apoyará el proyecto de reforma educativa de Piñera

MADRID, 8 May. (EUROPA PRESS) -

El ministro secretario de la Presidencia de Chile, Cristián Larroulet, confía en que la oposición, que es mayoría en el Congreso, apoyará el polémico proyecto de reforma educativa --que conlleva a su vez importantes cambios fiscales-- presentado recientemente por el Gobierno de Sebastián Piñera en respuesta a la demanda de los estudiantes que desde hace meses mantienen intensas protestas.

La Concertación, que agrupa a los principales partidos de izquierda y que es el principal bloque de oposición en Chile, cuenta con una cómoda mayoría tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado que puede tumbar la propuesta que Piñera intenta sacar adelante para poner fin al conflicto estudiantil.

A pesar de esta realidad, Larroulet cree que la gobernante Coalición por el Cambio tendrá éxito en los debates. "Declaraciones que los líderes de la Concertación me hacen decir que esa reforma va a ser aprobada", ha comentado este martes en un encuentro privado con un grupo de periodistas en la Casa de América, en Madrid.

La reforma "tendrá un impacto muy profundo desde la mirada del desarrollo y la igualdad de oportunidades" para los sectores que durante años no han podido acceder a la educación o que han tenido dificultades para costear sus estudios, ha afirmado Larroulet.

Piñera presentó a finales de abril una propuesta para que el Estado asuma las becas y los créditos que se conceden a estudiantes de la educación superior bajo condiciones mucho más flexibles que las que ofrecen los bancos en la actualidad. Los fondos provendrán de los ingresos fiscales extraordinarios --que podrían alcanzar los mil millones de dólares al año-- para lo cual también habría introducir cambios económicos.

Las federaciones de estudiantes han rechazado esta propuesta porque, según afirman, no responde a su petición de lograr que Chile tenga, por primera vez, una educación realmente pública y de calidad que permita a todos los jóvenes, sin ningún tipo de restricciones, tener las mismas oportunidades para estudiar.

"PROBLEMA EDUCATIVO"

Larroulet ha reconocido que en Chile hay un "problema educativo" que tiene su origen en la "desigualdad social", por tanto, considera que las multitudinarias manifestaciones que han protagonizado alumnos y profesores "también son una protesta de la clase media que hizo un esfuerzo gigantesco para que sus hijos pudiesen tener educación".

Así, menciona como ejemplo que hasta hace pocos años siete de cada diez jóvenes chilenos de la clase media no tenían la oportunidad de entrar en una universidad. Además se ha hecho evidente una exclusión que ha impedido a un buen número de niños y adolescentes entrar en escuelas e institutos de secundaria.

El sistema de créditos era sólo para los alumnos que entraron a las universidades de "prestigio", explica Larroulet, beneficiando únicamente a los jóvenes que obtuvieron buenas calificaciones porque tuvieron la oportunidad de ir a las mejores escuelas, dejando por fuera las clases bajas que no tuvieron acceso a una educación de calidad.

Larroulet ha destacado la labor que hizo la Concertación durante las dos décadas que gobernó --entre 1990 y 2010-- porque elevó el número personas que ingresaron a la educación superior de 200.000 a casi 1,5 millones.

REFORMA Y LEGADO

Así las cosas, Larroulet cree que la respuesta es la reforma educativa propuesta por Piñera --la tercera que se lleva a cabo en los últimos años-- porque permitirá cumplir metas como lograr que en el año 2014 más del 60 por ciento de los niños de las clases "más vulnerables" tengan cobertura gratuita en la educación preescolar.

"La reforma está en marcha y vamos a tener un cambio profundo en el sistema de becas y financiación" para los estudiantes, ha enfatizado. El objetivo es subir de 100.000 a 400.000 el número de becas universitarias concedidas por el Estado, dando prioridad a los alumnos con mejores calificaciones pertenecientes a la clase baja y media.

Larroulet asegura que estos cambios serán parte del "gran legado" que dejará Piñera cuando culmine su mandato en 2014 porque forma parte del "compromiso profundo" que tiene con la sociedad chilena.