10 de enero de 2007

Chile.- La Iglesia rechaza las normas sobre la regulación de la fertilidad puestas en marcha por el Gobierno chileno

SANTIAGO, 10 Ene. (De la corresponsal de EUROPA PRESS Claudia Riquelme) -

La Iglesia Católica chilena expresó hoy su rechazo a las Normas Nacionales sobre Regulación de la Fertilidad puestas en marcha por el Gobierno de Chile, a través del Ministerio de Salud, que generó una gran controversia hace unos meses tras la aprobación de la entrega de la denominada 'píldora del día después' a mujeres mayores de 14 años.

En una declaración pública dada a conocer por la Conferencia Episcopal de Chile, bajo el título 'Acoger y promover la vida', la Iglesia señaló que, a su juicio, "el don de la vida es sagrado y el respeto por la vida no es debatible, porque el debate no puede ser pretexto para inducir y justificar eventuales ataques a los cimientos de la sociedad".

El documento fue entregado tras un análisis multidisciplinario de académicos de la Pontificia Universidad Católica de Chile solicitado por los obispos, el cual concluye que si bien la Iglesia comprende la preocupación de las autoridades por hacer frente a la realidad social del embarazo adolescente, "no comparte" las políticas propuestas por La Moneda para terminar con esta problemática, "por cuanto ellas promueven medidas unilaterales que impiden construir un camino seguro hacia el desarrollo humano integral basado en la promoción de valores".

Para los obispos, algunas de estas normas "atentan contra bienes sociales tan fundamentales como la libertad de los padres sobre la educación de sus hijos". "Su relativismo ético y visión antropológica ponen en riesgo el respeto por la vida y la dignidad de las personas", opinan.

Al referirse a la distribución gratuita y masiva de la 'píldora del día después', que el Gobierno logró tras un fallo del Tribunal Supremo que autorizó su entrega a mayores de 14 años que lo requieran en el sistema sanitario público sin necesidad de contar con la autorización de sus padres, la declaración episcopal puntualiza que, al ser probable que la anticoncepción de emergencia tenga un efecto abortivo, "su uso es éticamente inadmisible para quienes respetan la vida humana".

"Así como ayer la defensa de los derechos humanos exigió el acompañamiento solidario de las víctimas de todo tipo de violencia; hoy exige la defensa del más indefenso", indicaron los obispos.

A partir de la opinión de los juristas consultados, el Episcopado chileno estima que las normas "afectan el ordenamiento jurídico chileno y se alejan del cumplimiento de los deberes del Estado hacia las personas y las familias". "El documento evidencia inconstitucionalidades de fondo, pues vulnera tres garantías fundamentales: derecho a la vida, derecho a la vida privada y derecho preferente de los padres de educar a sus hijos", destaca la Iglesia.

Los obispos señalaron que miran "con decepción y preocupación las alusiones peyorativas que contienen determinadas afirmaciones de las normas del Ministerio de Salud acerca de los planteamientos que 'algunas religiones' pueden hacer frente a estos temas". Según indicaron, "preocupa que puedan ser expresión de ciertas posturas ideológicas que sustentan que toda referencia a Dios debe quedar reducida al ámbito de lo privado o a la conciencia individual".

Citando al Papa Juan Pablo II, afirman que no quieren para Chile lo que ha sucedido o está sucediendo en otras latitudes, donde "la democracia, a pesar de sus reglas, va por un camino de totalitarismo fundamental". "El Estado se transforma en Estado tirano, que presume de poder disponer de la vida de los más débiles e indefensos, desde el niño aún no nacido hasta el anciano, en nombre de una utilidad pública que no es otra cosa, en realidad, que el interés de algunos", concluyen.