15 de diciembre de 2010

Chile.- Al menos 32 de los presos fallecidos en el incendio en Santiago habían bebido alcohol

Concluye el proceso de identificación de los 81 reclusos muertos

SANTIAGO, 15 Dic. (EUROPA PRESS) -

Al menos 32 de los 81 presos que murieron la semana pasada en un incendio en la cárcel de San Miguel, en Santiago, habían bebido alcohol, según revela un informe del Servicio Médico Legal divulgado este miércoles por el diario 'El Mercurio'.

El alcohol que ingirieron los reclusos fallecidos habría sido fabricado por los mismos reos en las prisiones, con frutas y pan que utilizaron para su fermentación.

Los resultados de estos estudios ya fueron entregados a la Fiscalía Sur de Santiago --que lleva el caso-- y, según las fuentes citadas por el 'El Mercurio', ahora se está a la espera de conocer los resultados de los exámenes toxicológicos que determinarán si los fallecidos habían consumido algún tipo de droga antes del siniestro.

Un total de 81 reos murieron el pasado miércoles en un incendio ocurrido en la cárcel de San Miguel, cuyas causas aún se desconocen. No obstante, las autoridades chilenas han tenido que reconocer que existe un problema de hacinamiento debido a que esa prisión alberga a 1.900 reos, pese a que la infraestructura tiene una capacidad para alojar a 700.

La población penitenciaria de Chile es de unos 108.000 internos, pero la mayoría viven hacinados en edificaciones que están en condiciones precarias. El presidente Sebastián Piñera ha reconocido que el sistema carcelario en ese país "no solamente es inhumano" sino que además "es un atentado a la calidad de vida y a la dignidad de todo el país".

Asimismo, la Fiscalía ha continuado con los interrogatorios a los internos que sobrevivieron al incendio, así como a los oficiales de seguridad. Sus testimonios están siendo contrastados con las fotografías, vídeos y pruebas recogidas en el lugar del siniestros.

IDENTIFICACIÓN

El proceso de identificación de los 81 presos que perecieron en el incendio culminó este martes, según ha confirmado el ministro de Justicia de Chile, Felipe Bulnes. Hasta la fecha, 73 cadáveres han sido entregados a sus familiares para que les den la correspondiente sepultura.

La encargada del Servicio Médico Legal, Patricia Bustos, ha informado de que todos los cuerpos fueron identificados por las huellas dactilares, pero a 24 restos tuvieron que hacer además pruebas de ADN para constatar su identidad.