11 de agosto de 2011

Chile.- Piñera defiende la educación privada porque "nada es gratis en esta vida"

SANTIAGO, 11 Ago. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, ha defendido este jueves el modelo privado de educación alegando que "nada es gratis en esta vida" porque es la misma sociedad, "incluyendo a los más pobres", la que financia lo público con sus impuestos.

Asociaciones de estudiantes y profesores se han movilizado durante casi tres meses para exigir al gobierno una reforma sustancial que permita una educación pública y de calidad para todos los chilenos. Según denuncian, los universitarios deben pagar créditos a intereses muy altos para poder financiarse la carrera, los cuales son otorgados bajo ciertas condiciones que terminan por excluir a ciertos sectores sociales.

"Todos quisiéramos que la educación, la salud y muchas cosas más fueran gratis para todos, pero quiero recordar que al fin y al cabo, nada es gratis en esta vida, alguien lo tiene que pagar", ha enfatizado Piñera durante un acto de entrega de subsidios.

Si el Estado ofrece educación gratuita "al 10 por ciento más favorecido, lo que estaríamos haciendo es que el total de la sociedad, incluyendo los más pobres, con sus impuestos estarían financiando la educación de los más afortunados", considera Piñera.

El objetivo de su gobierno --ha explicado-- es que el 40 por ciento de los niños y jóvenes más vulnerables "que tengan mérito, tengan acceso a becas y, por tanto, tendrán acceso a la educación superior independientemente de su situación socioeconómica".

Actualmente, se encuentra trabajando en el diseño de "un sistema único que integre becas con créditos, para facilitarles a todos los estudiantes chilenos el acceso a la educación", ha avanzado el mandatario poco antes de firmar los proyectos de ley que crean la Superintendencia de Educación y la Agencia de Calidad de la Educación, los cuales han sido remitidos al Congreso.

Piñera, uno de los hombres más ricos del mundo según la revista 'Forbes', ha tenido que afrontar cuatro multitudinarias marchas de estudiantes y profesores, además de intensas manifestaciones que han terminado en disturbios y que han perjudicado sus niveles de aceptación en menos de año y medio de mandato. De acuerdo al último sondeo, su popularidad cayó a 26 por ciento, lo que le convierte en el presidente menos querido de la democracia chilena.

En un intento por zanjar la crisis, Piñera ha presentado dos propuestas de reforma educativa que han sido rechazadas por las federaciones de estudiantes y profesores por considerar que no se ajustan a su demanda esencial de garantizar una educación pública. El Ejecutivo ha advertido de que no presentará más propuestas y que las negociaciones se harán en base a los documentos entregados.

"Cuando veo a algunos que hacen de la intransigencia una verdadera forma de vida, cuando creen que la violencia es el camino de las soluciones, me doy cuenta que están tremendamente equivocados", ha expresado el mandatario.

Por último, ha hecho un llamamiento a "generar unidad y no divisiones, diálogos y no intransigencias, acuerdos y no confrontaciones", por ser el verdadero camino para generar consensos que permitan "proteger no solamente a los sectores más vulnerables" de Chile "sino que también a la querida y sufrida clase media".