11 de septiembre de 2008

Chile.- Salvador Allende recupera su despacho en La Moneda 35 añosdespués del golpe de Estado de 1973

SANTIAGO, 11 Sep. (de la corresponsal de EUROPA PRESS Claudia Riquelme) -

Treinta y cinco años después de su muerte, el ex presidente chileno Salvador Allende recuperó hoy su despacho en el Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo, en el marco de la conmemoración de un nuevo aniversario del Golpe de Estado que terminó con su gobierno el 11 de septiembre de 1973.

Por iniciativa de la presidenta Michelle Bachelet, el Gobierno naugurará este jueves el Salón Blanco Presidente Allende, ubicado en el ala nororiente de La Moneda, donde el fallecido mandatario tenía su despacho y donde se quitó la vida en medio del bombardeo con el que los militares, liderados por Augusto Pinochet, destruyeron gran parte del centenario edificio e iniciaron una dictadura de 17 años.

Las oficinas de Allende, que formaban parte del Salón de la

Independencia, fueron reconstruidas tras el ataque militar, pues

fueron algunas de las zonas más afectadas por el bombardeo. Durante el régimen de facto y tras la clausura de la puerta que da a la calle

Morandé 80, por donde fue sacado el cadáver de Allende tras el ataque

armado, fue utilizado como oficinas para asesores.

En 2003, cuando el entonces presidente Ricardo Lagos encabezó la conmemoración de los 30 años del 11 de septiembre, reinauguró la puerta antes clausurada e instaló una placa recordatoria en memoria del médico socialista.

Este 2008, y cuando además se celebran 100 años del natalicio de Allende, Michelle Bachelet ordenó la restauración del despacho del ex presidente, labor que tomó algo más de tres meses y en el que participaron cerca de 30 personas, entre quienes se cuentan ex colaboradores del fallecido mandatario, quienes ayudaron con sus recuerdos a situar los objetos recuperados luego de 35 años.

Se trata de dos pequeñas oficinas de muros blancos, adornadas muy

sobriamente y dotadas de cortinaje de terciopelo rojo y piso de

madera. Imponente, el escritorio que Salvador Allende utilizó para firmar, por ejemplo, la nacionalización del cobre chileno, cuenta con un tintero de la época como único adorno.

Desde el muro, como vigilando el lugar, destaca una pintura en la que Allende aparece vestido con un abrigo y con un gesto inmortalizado en cientos de fotografías, que fue donado para esta ocasión por el pintor chileno radicado en España Aldo Bahamondes.

En un rincón, y cerca de la bandera de Chile, una mesa de arrimo luce dos fotografías atesoradas por el mandatario: una en la que aparece, sonriente, con el poeta y Premio Nobel Pablo Neruda y otra en la que está junto a sus tres hijas cuando éstas eran unas niñas: Beatriz, quien se suicidó en el exilio a pocos años del Golpe; Carmen Paz e Isabel, hoy diputada del Partido Socialista.

Allende recibía a sus invitados en un rincón de su despacho, justo al lado de un retrato de Simón Bolívar. Fuentes vinculadas a la

restauración dijeron a Europa Press que el presidente prefería

sentarse muy cerca de sus interlocutores, como un gesto de cercanía.

El salón contiguo es aún más conmovedor, pues cuenta con un sofá

modelo "Dagoberto", idéntico al cual Allende eligió para quitarse la

vida. Los restauradores recuperaron una pieza exacta y la retapizaron

con el mismo color que tenía el cual fue el lecho de muerte del ex

presidente.

El Salón Blanco será visitado por los invitados oficiales a La Moneda, especialmente extranjeros, que, sin excepción, según fuentes de la sede de gobierno, piden conocer el lugar donde Allende vivió sus últimos minutos, cumpliendo con la promesa que hizo pocas horas antes en su último discurso radial, antes del bombardeo: que sólo saldría del lugar cuando hubiera terminado su mandato.