20 de diciembre de 2014

Cinco cosas que quizás no sabes de los árboles de Navidad

Cinco cosas que quizás no sabes de los árboles de Navidad
MIKE BLAKE / REUTERS

MADRID, 20 Dic. (Notimérica) -

   Tan solo quedan cinco días para el día de Navidad. Quizá ya sean muchos las familias que han decidido adornar sus casas con los típicos adornos navideños, entre los que no puede faltar un buen árbol de navidad.

   Como cada Navidad, las familias se reúnen alrededor de un árbol de hoja perenne, ya sea natural o falso, para celebrar las fiestas de la temporada. Lo que es probable es que muchas de esas familias no conozcan muchos de los secretos de los árboles que adoran en esta época del año.

TOLERANCIA AL FRÍO AL 100%

   La increíble tolerancia al frío de estos árboles es algo que muchos no saben. Estos árboles son típicos en los bosques boreales de Siberia, donde las temperaturas invernales habituales rondan los -60 grados Celsius.

   El tejido del árbol se convierte en vidrio, es decir, en una estructura cristalina hecha de moléculas de azúcares, proteínas y agua. "Una vez que las moléculas están en este estado vítreo, no pueden moverse, y eso significa que no pueden reaccionar", dijo el fisiólogo de plantas en la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, Richard Strimbeck, a BBC.

   Una vez que alcanza este estado, el metabolismo de los árboles se ve reducido a cero, y sus células no se dañan por el frío extremo. Además, cuando se acerca el invierno, los árboles tiran agua de sus células en el tejido circundante, de modo que los cristales de hielo al hincharse no dañen las paredes celulares.

HOGAR DE TARÁNTULAS

   En el extremo sur de Siberia, las tarántulas y los árboles de navidad van unidos siempre. En las montañas Apalaches del sureste de Tennessee  Carolina del Norte, los bosques de abeto de menos de 1.645 metros de altitud son el hábitat natural de una de las tarántulas más pequeñas del mundo, el musgo araña del abeto.

   Estas arañas marrones, de tan solo una cuarta parte de centímetro de longitud, están en peligro de extinción. Los Fraser abetos y el Abeto rojo son los encargados de proporcionar el refugio necesario para tener a estas tarántulas.

SON LOS MÁS ALTOS DE LOS ÁRBOLES 

   Con tan solo 10 años o menos de edad, un árbol de navidad ya rasparía el techo de un salón de una casa. Si un árboles de navidad tiene el tiempo y las condiciones adecuadas, pueden llegar a convertirse en auténticos gigantes.

   Por ejemplo, el árbol más alto del mundo es el abeto Douglas con 99,7 metros de altitud, situado en Oregon. Además, la secoya costa también está considerado como uno de los más altos del mundo, con una media de 115 metros de altura.

CREAN SU PROPIO ECOSISTEMA

   Si estamos hablando de un árbol que mide de altura lo que un campo de fútbol, no es de extrañar que sea un mundo en sí mismo.

   Para algunos de los árboles más altos, las ramas ni si quiera comienzan hasta los 30 o 60 metros de altura. En la base del árbol, el suelo del bosque suele ser húmedo y esponjoso, pero en la corona, el viento, casi constante, hace que todo esté siempre seco y fresco.

   Los huecos y las ramas sirven de refugio para búhos o para mamíferos como la ardilla voladora. Los líquenes que crecen en los árboles antiguos sirven de forraje de invierno para estas ardillas.

LUCHARÁN CONTRA LOS CLIMAS DEL FUTURO

   Los árboles de navidad saben adaptarse a los cambios, y son capaces de crecer bien fuera de su área natural. Aun así, los expertos se preocupan por lo que el cambio climático podría significar para los árboles de hoja perenne nativa.

   "Si las temperaturas invernales no traen suficiente frío, algunas especies de árboles podrían no obtener los mensajes necesarios para "despertar" a tiempo para la llegada de la primavera", dijo  Strimbeck.

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