3 de agosto de 2015

El Colima, el único volcán activo de Jalisco

JALISCO, 3 Ago. (Notimérica) -

Alrededor de 600 volcanes componen la zona de Jalisco, en México. Sin embargo, en esta tierra de volcanes, ninguno de estos cientos de ellos permanece activo a día de hoy. Excepto uno: el Volcán de Colima, el cual ha registrado actividad volcánica durante los últimos días.

Hasta 20 estructuras y 600 volcanes pueden encontrarse en el extenso área de Jalisco, desde Mesa El Burro, al Volcán del Colli, pasando por El Chapulín. Todas ellas forman la zona de la Primavera, una zona rodeada por carreteras, que va desde el periférico, carretera a Nogales, carretera a Tala y carretera a San Isidro Mazapec, donde se sitúan una serie de domos volcánicos y que es estudiada y vigilada constantemente por los investigadores.

El 'cordón volcánico del sur', como se conoce a la zona metropolitana de Guadalajara, está formada por "el Cerro del Cuatro, Gachupín, Cerro del Tesoro, y el cordón volcánico de Tonalá con cinco o seis volcanes donde sobresale el Cerro de la Reina". Ninguno de estos volcanes tiene ninguna erupción histórica registrada, puesto que ninguno ha tenido actividad durante más de un millón de años. "En el municipio de El Salto está el Papanton de Juanacatlán; en Ixtlahuacán de los Membrillos tenemos el Cerro El Mexicano, y en la zona de Tesistán está el Cerro La Col, el volcán de Copala, y todos estos volcanes que están dentro de zona metropolitana están inactivos", afirma a Notimex Carlos Suárez Plascencia, jefe del Departamento de Geografía y Ordenación Territorial de la UdeG.

Y es que, exceptuando El Colima, ninguno de los volcanes ha tenido actividad reciente: "todos estos están dormidos, desde hace 15 mil años toda esta estructura volcánica está inactiva", cuenta Suárez Plascencia y confirma la presencia de un campo volcánico en el municipio de Mascota: "son una serie de volcanes de tipo monogenético, que su última actividad fue hace 60 mil años", explica, y añade que "el Nevado de Colima tuvo la última hace más de 10 mil años, la zona de La Primavera hace 15 mil años, el campo monogenético de Mascota hace 60 mil años, y el Volcán El Tequila hace más 230 mil años".

El Colima es el único volcán que permanece activo a día de hoy: "es el más activo de México desde 1991, no ha parado su actividad, hablamos de 26 años continuos". Y es que, este volcán ha registrado actividad en los últimos días, emitiendo columnas de humo y cenizas de más de 1000 metros de altura, según informó el coordinador Nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente.

Según Suárez Plascencia, el volcán se encuentra ya totalmente estable: "Ya está en los niveles de actividad que tenía previo al 10 de julio, está tranquilo, sigue la actividad efusiva, sigue saliendo lava por el flanco sur, lo cual genera derrumbes muy pequeños pero no hay ningún peligro para la población".

Según afirma el experto, es necesario tener en cuenta que, a pesar del riesgo, un volcán "avisa siempre". En esta última ocasión, lo hizo con un margen de hasta 40 horas. En ese momento, área científica pone en aviso a unidades de protección civil para que estos activen los planes operativos oportunos.

Actualmente, tanto Jalisco como Colima tienen vigentes sus planes operativos como método de prevención. En caso de registrarse algún cambio se desalojaría a la población de la zona de riesgo de forma inmediata.

EL COLIMA, EN ACTIVO CADA 100 AÑOS.

El volcán de Colima tiene unos 3.960 metros, aproximadamente, y emite un tipo de lava, denominado andestísico, de gran espesor que da lugar a lava en forma de bloques semisólidos y lo hace especialmente explosivo. El volcán genera, cuando hay actividad, "los llamados flujos piroclásticos, que son nubes formadas por material de ceniza y gases a muy alta temperatura, hablamos de 300 a 600 grados centígrados, que bajan a una velocidad extraordinaria, por lo que son muy letales, alcanzan distancias muy grandes, por ejemplo la semana pasada alcanzaron 7.6 kilómetros de la cima del volcán".

Se trata por tanto de un volcán muy peligroso. En el mundo hay varios volcanes de características similares, como el también mexicano Popocatépetl, aunque el más conocido es el italiano Vesubio, el famoso destructor de Pompeya.

Surgido a partir de la estructura de otro llamado Paleo-Fuego que se destruyó hace cinco mil años, el Colima se comporta de una manera cíclica. Su actividad se repite con, aproximadamente, un siglo de frecuencia: "cada 100 años tenemos una explosión de ese tipo, en la cual la columna eruptiva supera los 20 kilómetros de altura sobre el nivel del cráter, y esto genera una gran cantidad de cenizas en la atmósfera que se dispersan".

Las últimas actividades recogidas datan de 1913 o 1918. En aquella ocasión, los efectos llegaron a unos 720 kilómetros de distancia, generando flujos piroclásticos con distancias de hasta 14 kilómetros y alcanzando la ciudad de Saltillo, en el estado de Coahuila.

En el siglo pasado, apenas hubo consecuencias económicas, al tratarse de una zona en la que no había demasiada actividad. Sin embargo, la situación económica ha variado y, en la actualidad, las consecuencias serían peores: "Actualmente esas características socioeconómicas de la zona del volcán han cambiado paulatinamente, hay más gente, más infraestructura, más cultivos especializados, ahora es más vulnerable porque habría más pérdidas económicas de haber una explosión tipo 1913".

El volcán mantiene, actualmente, a 25 localidades, cercanas y ubicadas en distintos radios, en zona de riesgo debido a su actividad: "en el primer perímetro que son 8 kilómetros tenemos a alrededor de cinco localidades con poblaciones pequeñas; luego tenemos el segundo radio que son cinco localidades más en un radio de hasta 12 kilómetros; y si hablamos de un radio de 15.5 kilómetros le sumamos unas 15 localidades más", explicó Suárez Plascencia.

Los volcanes tienen que permanecer continuamente vigilados para poder prevenir cualquier tipo de cambio en su actividad que pueda ser explosiva y que pueda causar riesgo en las áreas cercanas.

El riesgo está ahí y, por ello, Suárez Plascencia asegura que la gente debe ser consciente de la zona en la que vive y estar alerta y prevenidos ante los posibles avisos de protección civil: "Vivimos en una tierra de volcanes en todo Jalisco, por lo que la gente tiene que aprender a convivir con este tipo de estructuras, tenemos el Volcán El Colima, el de La Primavera que está dormido, en Jalisco; y está el Ceboruco que está dormido en el estado de Nayarit, pero que en cualquier momento pueden activarse".