6 de agosto de 2006

Colombia.- Aumenta a seis el número de muertos en el atentado con coche bomba de Cali

BOGOTÁ, 6 Ago. (EUROPA PRESS) -

El número de muertos por la explosión con coche bomba que tuvo lugar el pasado viernes en la ciudad colombiana de Cali ha aumentado a seis, con el fallecimiento de uno de los cinco policías que resultaron heridos en el atentado, señalaron las autoridades.

Según recogen los medios locales, la Fiscalía General de la Nación informó de que la deflagración causó la muerte a cinco efectivos de la Policía y a un civil, y dejó heridas a otras 18 personas, cuatro de ellas del mismo cuerpo de seguridad. Además, unas 40 viviendas se vieron también dañadas por la explosión, que se produjo a primera hora del viernes.

En un comunicado divulgado en Bogotá, la entidad judicial indicó que un equipo técnico conjunto con la Policía ha asumido la investigación del caso, para "determinar posibles responsables y el tipo de explosivo utilizado".

Mientras tanto, el director de la Policía Nacional, el general Jorge Daniel Castro, y el alcalde de Cali, Apolinar Salcedo, ofrecieron por separado recompensar las informaciones de ciudadanos que permitan identificar a los terroristas.

Castro dijo que compensará con 200 millones de pesos (casi 82.800 dólares) a quien suministre información que les permita a las autoridades capturar a los responsables del ataque.

"Todo apunta a que son las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)", declaró el jefe policial, quien advirtió que el civil que murió en el atentado, que conducía el coche con los explosivos, "fue utilizado" por los terroristas.

Mientras tanto, en Cali, el alcalde Salcedo anunció que ha asignado 100 millones de pesos (unos 41.400 dólares) como recompensa "para quien dé información sobre el paradero de los terroristas". "La principal herramienta del terrorista es la sorpresa; por eso, hay que ser solidarios y denunciar cualquier hecho sospechoso ante las autoridades, que se encuentran alerta", afirmó Salcedo.

El atentado tuvo lugar cuando faltaban tres días para la investidura del reelegido presidente Álvaro Uribe, y ha obligado a todas las fuerzas de seguridad a redoblar la vigilancia prevista con motivo del acto de juramento del gobernante ante el Congreso.