7 de septiembre de 2006

Colombia.-Las cuatro colombianas desaparecidas en O.Próximo habrían sido secuestradas por una red de tráfico de personas

Familiares de las víctimas aseguran que han tenido que hipotecar sus casas para pagar un rescate por el que no han obtenido respuesta

BOGOTÁ, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

Cuatro colombianas que desaparecieron el martes, junto a otros dos compatriotas, en el desierto de Neguev --situado entre Egipto e Israel-- podrían haber sido secuestradas por una red de tráfico de personas que opera en la frontera entre ambos países. Las víctimas forman parte del mismo grupo de personas que viajó a Oriente Próximo junto a otras dos colombianas que murieron el pasado 21 de agosto cuando trataban de entrar ilegalmente en Israel.

Las cuatro jóvenes presuntamente secuestrados son cuatro mujeres originarias de la ciudad de Pereira (departamento de Risaralda), otra procedente del municipio de Cali (departamento del Valle) y un hombre de la ciudad de Caicedonia (estado del Valle).

Cuando el 21 de agosto dos mujeres fueron encontradas muertas en el desierto de Neguev, el resto del grupo de colombianos quedó a merced de los traficantes, quienes suspendieron el paso de la frontera, al parecer debido a la fuerte presencia militar, según informa el diario local 'El País'.

Sin embargo, la peor parte de esta espera recayó sobre las cuatro jóvenes de Pereira, quienes al parecer fueron secuestradas por una red egipcia dedicados al tráfico de mujeres. Sus captores exigen a sus familias la suma de 5.000 dólares (3.900 euros) por su liberación.

Tres de las secuestradas tienen entre 24 y 30 años. Respecto a la cuarta, se desconoce su identidad. De la mujer procedente de Cali y el hombre originario de Caicedonia se sabe que están junto a las anteriores pero, según informaron sus familiares en Colombia, los traficantes no han exigido dinero para una posible liberación.

"No hemos podido hablar con Dubán (el joven), pero sabemos que está vivo junto a las jovencitas de Pereira; por fortuna nosotros no hemos sido extorsionados", aseguró Sandra Figueroa, amiga de Dubán y además hija de una de las mujeres que logró atravesar con vida la frontera.

"LOS CAPTORES NO CUMPLIERON"

A una situación muy distinta se enfrentan los familiares de las cuatro jóvenes de Risaralda, quienes realizaban este viaje por segunda vez. El primero lo hicieron hace siete años y permanecieron hasta en Tel Aviv hasta el año 2005 como empleadas domésticas o niñeras.

"A nosotros sí nos llamaron y nos pidieron dinero para liberarlas y entregarlas nuevamente a la excursión que intentaría cruzar la frontera. Así se hizo, pero los captores no cumplieron", explicó Felipe Cuervo, marido de una de las víctimas.

"Lo peor de toda esta situación es que estamos tratando con personas que fácilmente pueden incumplir un acuerdo, recibir el dinero y desaparecer a nuestros familiares", explicó, al tiempo que confesó que tanto él como los familiares de las otras jóvenes hipotecaron las casas que habían comprado con los ahorros logrados durante su primera estancia en Israel.