6 de marzo de 2007

Colombia.- El Estado reconoce su responsabilidad por "omisión" en el asesinato del líder de Unión Patriótica en 1994

La familia asegura que el Gobierno actuó "en concierto con el paramilitarismo" y acusa al jefe de las AUC Vicente Castaño

BOGOTÁ, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Estado colombiano admitirá hoy su responsabilidad en el asesinato del que fuera líder de Unión Patriótica (UP) Manuel Cepeda "al fallar por acción y omisión" en el crimen del dirigente, cometido en 1994, para evitar que el caso llegue a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Es la primera vez que el Gobierno reconoce ante esta instancia internacional su rol en el asesinato de un miembro de la UP. Además, admitirá que contra Cepeda fueron infringidos seis derechos fundamentales: a la vida, integridad física, libertad de expresión, dignidad y buen nombre, políticos y el derecho a la Justicia, según informa el diario local 'El Tiempo'.

El Ejecutivo, cuya ponencia será presentada por un equipo que encabeza la viceministra del Interior, María Isabel Nieto, y el embajador de Colombia ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Camilo Ospina, insistirá en la necesidad de llegar a una "solución amistosa".

Sin embargo, Iván Cepeda, hijo del dirigente asesinado y director de la Fundación Manuel Cepeda, ha rechazado la oferta y sostiene que no descansará hasta que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con sede en Costa Rica, condene al Estado. "La fase para una solución amistosa ya expiró. Lo que queremos es que haya justicia y se condene a los responsables", afirmó desde Washington.

Aunque dos militares terminaron en la cárcel por su participación en el crimen, Cepeda hijo aseguró que los autores intelectuales no han sido juzgados. Entre ellos, asegura, están el líder de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) Vicente Castaño y el "grupo de los ocho", compuesto por "altas personalidades de la sociedad colombiana".

A ellos sumó al general ya retirado Harold Bedoya Pizarro, a quien también atribuye responsabilidad. Sin embargo, el propio Bedoya ya ha manifestado que no tiene nada que ver en lo que pueda decir Cepeda y que nunca estuvo vinculado a ninguna investigación por el caso.

"La noticia, si bien es positiva, no resuelve los problemas de fondo. El Estado, por ejemplo, no ha admitido que actuó en concierto con el paramilitarismo para asesinar a mi padre", sostuvo Cepeda.

"Sabemos que detrás del asesinato de mi padre hubo altos mandos militares, tenemos información sobre el general Ramón Emilio Gil y sobre el general Harold Bedoya Pizarro, además de integrantes del grupo de los ocho, prestantes miembros de la sociedad colombiana", declaró a la emisora local 'Caracol Radio'.

El hijo del ex líder de Unión Patriótica agregó que después del asesinato de Manuel Cepeda Vargas, la familia tuvo que padecer el exilio y una serie de amenazas contra su vida. "Cuando fueron condenados dos suboficiales por los hechos, tuvimos que salir durante tres años y medio del país", concluyó.