10 de noviembre de 2007

Colombia.- HRW advierten de la importancia de procesar a los responsables de los asesinatos de sindicalistas colombianos

WASHINGTON, 10 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los asesinatos de dos dirigentes sindicales ocurridos en la última semana en Colombia subrayan la importancia de que se procese judicialmente a los responsables de la violencia antisindical, según afirmó la organización pro Derechos Humanos, Human Rights Watch.

El dirigente del sindicato nacional de trabajadores de la fruta, Jairo Giraldo, y el dirigente del sindicato de maestros, Leonidas Silva Castro, fueron asesinados. Los asesinos aún no han sido capturados y los motivos siguen siendo desconocidos, según la ONG.

"Colombia tiene una larga y terrible historia de asesinatos contra dirigentes sindicales, y un récord muy pobre cuando se trata de llevar ante la justicia a los responsables" aseguró el director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco. "Para que el país pueda ofrecer las garantías mínimas de seguridad para la actividad sindical, las autoridades deben asegurarse que estos casos sean rigurosamente investigados y procesados", advirtió.

Veintiséis sindicalistas, incluyendo cinco dirigentes, han sido asesinados en Colombia este año, de acuerdo a la confederación de trabajadores más grande de Colombia, la Central Unitaria de Trabajadores. La Escuela Nacional Sindical, un destacado grupo dedicado a la promoción de los derechos laborales en Colombia, ha registrado más de 2,500 asesinatos de sindicalistas desde 1986. Aproximadamente el 98 por ciento de estos asesinatos aún no ha sido aclarados.

HRW señaló que los asesinatos son frecuentemente atribuidos a los escuadrones de la muerte de los paramilitares, cuyos líderes han reconocido explícitamente que han atacado y ejecutado deliberadamente a sindicalistas. También ha habido casos en los que las guerrillas de izquierda y los militares han estado comprometidos en los asesinatos. Aun así, es probable que algunos asesinatos sean el resultado de la delincuencia común.

Giraldo, uno de los dos sindicalistas asesinados la semana pasada, era dirigente de Sinaltraifrut, un sindicato de trabajadores de la fruta que trabajan en propiedades que, según informes de prensa, han sido confiscadas de sus dueños como consecuencia de las investigaciones por tráfico de drogas. Giraldo se apartó de una federación de trabajadores más amplia, para apoyar el tratado de libre comercio entre Colombia y Estados Unidos.

El vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, atribuyó su asesinato a los grupos de extrema izquierda que no compartían sus puntos de vista. Castro, la otra víctima reciente, era el presidente de la filial municipal de Villacaro del Sindicato de Maestros del Norte de Santander, y fue asesinado en su hogar el 2 de noviembre de 2007, después de participar en un evento vinculado a sus actividades sindicales.

"Asesinatos como estos producen en Colombia un efecto intimidante entre los sindicalistas," indicó Vivanco. "Los trabajadores colombianos deberían poder ejercer, reclamar sus derechos y expresar sus puntos de vista sin temer por sus vidas," señaló.