18 de mayo de 2006

Colombia.- Los indígenas del Cauca desbloquean la carretera Panamericana para favorecer un diálogo con el Gobierno

Los disturbios entre aborígenes y fuerza pública dejaron un muerto, 73 heridos y desabastecimiento en varios departamentos del país

BOGOTA, 18 May. (EUROPA PRESS) -

Los indígenas del Cauca retiraron ayer las barricadas que habían colocado en la vía Panamericana para protestar contra el Tratado de Libre Comercio (TLC) cerrado con Estados Unidos y para exigir el cumplimiento de los programas sociales acordados con el Gobierno, después de que disturbios entre aborígenes y la fuerza pública dejaran un muerto, 73 heridos, varios vehículos incendiados y el desabastecimiento en varios departamentos a causa del bloqueo.

El gesto fue realizado como muestra de buena voluntad para encontrar soluciones definitivas a sus demandas a través del diálogo con las autoridades. Los indígenas esperaban la llegada del ministro colombiano de Interior y de Justicia, Sabas Pretelt de la Vega, quien buscará una solución definitiva al conflicto.

Uno de los organizadores de las marchas, Rafael Coicué, advirtió de que la comunidad se mantendrá en la carretera hasta que sean atendidas sus peticiones. "El alto Gobierno debe venir hasta aquí para estudiar con nosotros el pliego de exigencias", insistió, según informa la emisora local 'RCN Radio'.

TRANSFONDO POLITICO

Mientras tanto desde Bogotá, el vicepresidente del país, Francisco Santos, sostuvo que las protestas en el Cauca tiene un transfondo político en vísperas de los comicios presidenciales y reveló que existe un convenio del Gobierno para la compra de tierras con destino a esas comunidades por 21.000 millones de pesos, unos 6,7 millones de euros.

"Cuatro viceministros y un ministro encargado estuvieron reunidos el pasado sábado con los grupos indígenas. En esa reunión ellos garantizaron que no harían ningún bloqueo", sostuvo Santos, quien agregó que los aborígenes se declararon "satisfechos" por los acuerdos que firmaron con el Gobierno. Insistió en que el Ejecutivo no negociará mientras persista el bloqueo de la carretera.

Por su parte, el obispo de Popayán, Iván Antonio Marín López, inició una serie de contactos con la Gobernación del Cauca y la Policía Nacional para concretar un acuerdo que permita levantar de manera definitiva el movimiento de protesta que adelantan unos 14.000 indígenas.

MEDIACION DE LA IGLESIA

"Yo no comparto que los indígenas y los campesinos de la región se hayan tomado la carretera, porque hay mesas de diálogo y las autoridades siempre han estado dispuestas a escucharlos", anotó monseñor Marín López.

Al mismo tiempo, llamó "a la cordura y la conciliación" para evitar nuevas alteraciones del orden público. Agregó que él, como representante de la Iglesia Católica, está dispuesto a mediar para que se levante el bloqueo de la carretera.

"Sostendré varias reuniones con el gobernador del Cauca para ofrecerle mis buenos oficios", indicó el prelado, subrayando que algunos campesinos le dijeron que fueron presionados para participar en las marchas. Interrogado por la emisora local 'RCN Radio' sobre si esa presión proviene de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), afirmó que esa posibilidad aún debe ser corroborada por las autoridades.

Asimismo en Bogotá, organizaciones de indígenas y campesinos permanecen en el interior de la sede de la Defensoría del Pueblo en protesta por la desatención a sus quejas. Esos cuestionamientos tienen que ver con los disturbios registrados en la Vía Panamericana.