13 de octubre de 2006

Colombia.- La ONU reafirma su postura crítica sobre la ley para la desmovilización de los paramilitares

BOGOTÁ, 13 Oct. (EP/AP) -

La oficina en Colombia del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) desmintió hoy que haya variado su posición crítica sobre una ley que regula la desmovilización de los paramilitares, como lo afirmó un comunicado reciente del ministerio de asuntos exteriores.

La OACNUDH expuso en un comunicado que "la posición de la oficina sobre la ley 975 del 2005 (de Justicia y Paz) está claramente fijada en el informe... sobre la situación de los derechos humanos en Colombia".

En ese documento, el organismo internacional pide la introdución de las "reformas necesarias para que esa normativa sea más compatible con los principios y normas internacionales sobre los derechos de las víctimas a la verdad, a la justicia y a la reparación".

El ministerio de Exteriores reprodujo el miércoles en un comunicado una declaración de la canciller María Consuelo Araújo, según la cual "el representante (en Colombia) de la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos (de la ONU), Juan Pablo Corlazzoli, manifestó su concepto positivo con respecto al decreto, y en la opinión de la oficina, basados en un estudio jurídico que ellos realizaron".

El análisis al que se refirió "el decreto se ajusta y es armonioso con la sentencia de la Corte y con los otros instrumentos", añadió.

Varios organismos humanitarios internacionales, entre ellos la OACNUDH, criticaron las leyes que normaron la desmovilización de más de 30.000 paramilitares de extrema derecha por considerarlas indulgentes ante las atrocidades que cometieron en su lucha contra la guerrilla.

Tras el proceso de paz, que emprendió el presidente Álvaro Uribe desde el 2003, nuevos grupos armados han emergido en regiones rurales del país, que el gobierno deslinda de los antiguos paramilitares, pero que en muchos sitios se autodefinen como tales.

Los paramilitares surgieron en la década de los años ochenta con respaldo de hacendados que buscaban defenderse del asedio de las guerrillas izquierdistas, aunque que pronto desviaron su misión para dedicarse al narcotráfico y cometieron graves violaciones a los derechos humanos.