9 de octubre de 2007

Colombia/Venezuela.- El Gobierno colombiano considera reubicar los peajes para terminar con las protestas fronterizas

BOGOTÁ, 9 Oct. (EP/AP) -

Dos semanas después de que el tránsito terrestre entre Colombia y venezuela quedase paralizado, las autoridades han comenzado a considerar el reubicar los peajes que fueron el motivo del descontento, para trasladarlos a un sitio más adentrado en el territorio colombiano, según informó el canciller Fernando Araújo.

Araújo comentó a radio Caracol que aunque la posible solución del conflicto que paraliza los cruces fronterizos no estipula eliminar los peajes "si prevé su traslado a un lugar en donde la persona que va a utilizar la vía tenga la opción de usar los peajes o utilizar una vía alternativa".

El canciller dijo que estuvo en la ciudad fronteriza de Cúcuta la semana pasada para conocer "el sentir de la fuerzas vivas de Cúcuta, de los venezolanos promotores del paro y (...) convinimos con los promotores del paro un esquema de solución".

Las soluciones consideradas se presentaron a la Cancillería venezolana porque "involucra decisiones del Gobierno venezolano y no lo podemos implementarlas sin el visto bueno" de las autoridades de ese país, aunque Araújo no precisó en qué consistiría su participación.

Los peajes fueron instalados en julio por autoridades colombianas a unos pocos metros del cruce fronterizo y desde entonces desataron el malestar en la población fronteriza, que en la primera protesta destruyó las casetas en las que se efectuaban los cobros. Al comienzo, las autoridades dispusieron cobrar unos 50 centavos de dólar (unos 35 céntimos de euro) por cada trayecto, pero debido a las protestas se decidió que el peaje lo pagaran solo a los que abandonaran el territorio colombiano, aunque se incrementó la tarifa a casi un dólar.

Los manifestantes atravesaron con camiones y furgones la vía desde el 25 de septiembre para interrumpir el tránsito de los vehículos en tres de los principales cruces entre los dos países, pero las medidas se extendieron a la totalidad de los puestos fronterizos, que actualmente están interrumpidos. La protesta ocasiona unas pérdidas económicas que van de 10 millones a 15 millones de dólares diarios (de cerca de 7 a 11 millones de euros), según estimaciones de los gremios y fuentes oficiales.

Diariamente se mueven por esta frontera unos 40.000 automóviles de todo tipo. Ese intercambio supone parte del comercio binacional que en 2006 llegó a los 4.200 millones de dólares (2.990 millones de euros), según estadísticas del Ministerio de Comercio de Colombia.