4 de noviembre de 2015

Un tumor cerebral 'salva' de la ejecución a un reo en EE UU

Un tumor cerebral 'salva'  de la ejecución a un reo en EE UU
REUTERS

   NUEVA YORK, 4 Nov. (Notimérica) -

   La Corte Suprema de Estados Unidos ha suspendido la noche del martes la ejecución de Ernest Lee Johnson, condenado a muerte por un triple homicidio, debido a que se encuentra a la espera de una resolución que determinará si su condición física le podría causar un dolor excesivo, según declaraciones del Fiscal General de Missouri, Chris Koster, recogidas por el 'Washington Post'.

   El acusado, de 55 años, debía ser ejecutado este martes, 3 de noviembre, después de las 19.00 horas (hora local) en el estado de Missouri.

   No obstante, su defensa, respaldada por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) argumentó que la ejecución del preso sería "inconstitucional" ya que sufre un tumor cerebral que, con el fármaco utilizado por el estado en sus inyecciones letales, el pentobarbital, le provocaría un dolor extremo.

   Por ello, la Corte Suprema ha determinado el mismo martes 2 que el uso de la inyección letal supondría "un riesgo considerable e injustificable" de convulsiones para Johnson, quien fue intervenido en el 2008 por su tumor pero no le fue extirpado por completo.

   Además, la defensa también alegó en una segunda apelación que la vida de Johnson debía ser preservada porque padece discapacidad mental. Según denunció Amnistía Internacional, a Johnson se le habían realizado varias pruebas de cociente intelectual a lo largo de su vida, entre ellas una a los ocho años de edad, que había dado un resultado de 77, y otra a los 12 años, con un resultado de 63.

   Johnson tuvo muchas dificultades en la escuela, y fue reubicado a clases de educación especial. También se le diagnosticó un síndrome de alcohólico fetal, que se asocia a un funcionamiento intelectual deficiente, además de que durante su infancia sufrió dos graves lesiones en la cabeza.

   El acusado ya se encontraba condenado a muerte en 2001, año en el que la Corte Suprema determinó que la ejecución de personas con discapacidad mental era inconstitucional.

   Después de la sentencia, Johnson fue convocado a otra vista oral, pero resultó sentenciado a muerte de nuevo en 2003. La condena fue recurrida y en 2006 Johnson se enfrentó a un nuevo juicio en el que fue sentenciado a muerte por tercera vez.

   Dos años más tarde, en 2008, fue operado del tumor, pero los médicos no pudieron retirarlo entero. Sus abogados argumentan que la combinación de los restos del tumor y el hecho de que perdió una quinta parte de su cerebro le han dejado secuelas, y que por ello no puede caminar con normalidad.

   Cuando el Supremo dio a conocer su decisión basándose en la Octava Enmienda de la Constitución estadounidense, la cual protege a los ciudadanos de "castigos inusuales o crueles", todo estaba listo en la prisión de Bonne Terre para proceder a la ejecución.

   En lo que va de año, 25 personas han sido ejecutadas en Estados Unidos, seis de ellas en Missouri. El estado de Texas encabeza esta lista con un total de 12 ejecuciones.

TRIPLE HOMICIDIO.

   Johnson fue condenado por un asesinato en 1994. El 13 de febrero de aquel año, un policía encontró los cadáveres de Mary Bratcher, de 46 años, Fred Jones, de 58, y Mabel Scruggs, de 57, empleados de una tienda 24 horas ubicada en Columbia, Missouri.

   Los forenses determinaron que todos habían muerto por lesiones en la cabeza. Sin embargo, Bratcher fue apuñalado hasta diez veces con un destornillador y Jones fue disparado en la cara. Tras llevar a cabo los crímenes, Johnson escondió los cadáveres en una cámara frigorífica.

   En mayo de 1995, Johnson fue declarado culpable y condenado a muerte.