2 de abril de 2019

Las crisis alimentarias, un problema que afecta a 113 millones de personas

Los países inmersos en conflicto, en particular los de África, los que más población tienen necesitada de ayuda alimentaria

Las crisis alimentarias, un problema que afecta a 113 millones de personas
WFP/GABRIELA VIVACQUA

MADRID, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -

Más de 113 millones de personas en todo el mundo se enfrentaron en 2018 a una situación en la que no disponían ni de los alimentos ni de los medios suficientes para garantizar su sustento, por lo que necesitaron de asistencia urgente, tanto alimentaria como en términos de nutrición y medios de vida, según un informe publicado por varias agencias de la ONU y organismos internacionales.

La cifra, según el Informe Global sobre Crisis Alimentarias 2019 elaborado entre otros por el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), es ligeramente inferior a la registrada en 2017, cuando hubo 124 millones de personas que se enfrentaron a periodos de hambre aguda.

Esta disminución, según el informe, se debe en gran medida a los cambios en el impacto medioambiental que experimentan algunos países, ya que en 2018 no se produjeron sequías, inundaciones y lluvias de la gravedad de los registrados en 2015-2016 por el fenómeno meteorológico de 'El Niño'.

Durante la presentación del informe en Bruselas, el director general de la FAO, Graziano da Silva, ha destacado que "a pesar de una ligera disminución en 2018 del número de personas que padecen inseguridad alimentaria aguda, la forma más extrema de hambre, la cifra sigue siendo demasiado elevada".

De los 53 países donde la población necesitó asistencia, los peores fueron, por orden de gravedad en la situación, Yemen, República Democrática del Congo (RDC), Afganistán, Etiopía, Siria, Sudán, Sudán del Sur y el norte de Nigeria. En total, estos ocho países representaron dos terceras partes de las personas en grave situación de crisis alimentaria, casi 72 millones.

Conflictos e inseguridad siguen siendo el factor fundamental que pone a millones de personas al borde de la hambruna. En 2018, 74 millones de los necesitados de asistencia alimentaria urgente se encontraban en 21 países afectados por el conflicto o la inseguridad. De ellos, 33 millones se encontraban en diez países de África, mientras que 27 millones procedían de siete países de oriente Próximo y Asia Occidental, y 13 millones en tres países del sur y el sureste de Asia. Los 1,1 millones restantes estaban en el este de Europa.

Por otra parte, los desastres naturales y climáticos dejaron a otros 29 millones de personas en situación de grave inseguridad alimentaria, principalmente en África, donde casi 23 millones de personas en 20 países sufrieron los estragos de estos fenómenos y se vieron necesitadas de ayuda.

Por último, la inseguridad alimentaria que experimentaron otros 10,2 millones de personas, principalmente en Burundi, Sudán y Zimbabue, vino motivada por la situación económica. El informe no ha analizado la situación en trece países, entre los que figuran Corea del Norte y Venezuela, debido a la falta de datos.

PREVISIONES PARA ESTE AÑO

En lo que se refiere a las previsiones para 2019, el informe pronostica que Yemen, RDC, Afganistán, Etiopía, Siria, Sudán, Sudán del Sur y el norte de Nigeria serán las principales crisis alimentarias, mientras que por otra parte se espera que 'El Niño' tenga un impacto en la producción agrícola y los precios de los alimentos en América Latina y el Caribe, en especial en el Corredor Seco, así como en algunas zonas del sur de África.

"La inseguridad alimentaria sigue siendo un reto global", ha reconocido el comisario europeo de Cooperación Internacional y Desarrollo, Neven Mimica, que ha resaltado que la UE prevé destinar entre 2014 y 2020 cerca de 9.000 millones de euros a iniciativas sobre seguridad alimentaria y nutricional y agricultura sostenible en más de 60 países".

Este informe, ha añadido Mimica, "subraya la necesidad de fortalecer la cooperación entre los actores humanitarios, de desarrollo y de la paz para revertir y prevenir las crisis alimentarias". En su opinión, "una red mundial más fuerte puede ayudar a lograr cambios sobre el terreno para las personas que realmente los necesitan".

El comisario europeo de Ayuda Humanitaria y Gestión de Crisis, Christos Stylianides, ha coincidido en que las crisis alimentarias son un reto, además de ser "cada vez más agudas y complejas". "Necesitamos formas innovadoras de abordarlas y evitar que se produzcan", ha sostenido.

En este sentido, el titular de la FAO ha abogado por "actuar a gran escala, vinculando el desarrollo humanitario y la paz para aumentar la resiliencia de las poblaciones vulnerables afectadas". "Para salvar vidas, tenemos también que salvaguardar los medios de subsistencia", ha recalcado.

"Para poner fin de verdad al hambre, debemos atacar sus causas profundas: los conflictos, la inestabilidad y los efectos de las crisis climáticas", ha apuntado por su parte el director ejecutivo del PMA, David Beasley.

"Los niños y niñas deben estar bien alimentados y educados, las mujeres deben estar realmente empoderadas y las infraestructuras rurales deben reforzarse para poder alcanzar el objetivo del hambre cero", ha subrayado.

Según Beasley, "los programas que hacen que una comunidad sea resiliente y más estable también reducirán el número de personas hambrientas". Pero para ello, ha incidido, también es necesario que los líderes mundiales estén "a la altura de las circunstancias y ayuden a resolver estos conflictos, ahora mismo".

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