5 de octubre de 2006

Cuba.-La Fábrica Editorial publica los diarios clandestinos e inéditos de Raúl Castro y Che Guevara

La publicación de estos diarios de campaña coincide con el 50 aniversario de la entrada en Cuba del Granma

MADRID, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Fábrica Editorial publica los diarios clandestinos de Raúl Castro (hermano de Fidel) y Che Guevara. Ambos escribieron, al margen de la ordenanza militar, su tránsito como guerrilleros por Sierra Maestra, entre 1956 y 1957, en vísperas de la revolución cubana.

Estos diarios, que fueron creados sin ambiciones literarias, describen abiertamente la personalidad de sus autores, su rebeldía, convicción, expectativas y desesperaciones en la odisea que derrocaría la dictadura de Batista.

'Diarios de Guerra. Raúl Castro y Che Guevara' se presenta por primera vez en España dentro de la Biblioteca BlowUp. Están comentados por Paco Ignacio Taibo II, Heinz Dieterich y Pedro Álvarez Tabío e incluyen fotografías míticas de la guerrilla.

La publicación de estos diarios de campaña, clandestinos e inéditos, coincide con el 50 aniversario de la entrada en Cuba del Granma y presenta los testimonios e ideales de dos combatientes fundamentales de la revolución cubana, Raúl Castro y Ernesto Che Guevara, en los momentos críticos que siguieron al desembarco.

LA REVOLUCIÓN

Fidel Castro, desde su exilio en México y Estados Unidos, organizó la expedición para entrar de improviso en Cuba, junto a otros revolucionarios, como Raúl Castro, Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos. Los supervivientes del Granma libraron una larga lucha de guerrillas enfrentados al gobierno dictatorial de Fulgencio Batista.

La revolución, apoyada por los grupos populares y campesinos, logró derrocar la dictadura, y Batista huyó a España, refugiado por el gobierno de Franco, hasta su muerte. El 1 de enero de 1959 Fidel se convirtió en la cabeza del nuevo régimen y lo sigue siendo en la actualidad.

A partir de la llegada de la legendaria embarcación, el 2 de diciembre de 1956, Cuba se transformó en un enclave comunista mundial y, cincuenta años más tarde, la revolución castrista, así como el futuro de Cuba, son siempre una noticia de primer orden.

En la actualidad, los diarios de Raúl Castro y Che Guevara cobran una segunda vida, más allá de su valor documental y político para la historia contemporánea, se transforman en un documento literario.

DIARIOS RESCATADOS

Los combatientes que luchaban en las montañas de Sierra Maestra no podían permitirse el lujo de hacer anotaciones personales para evitar que sus enemigos pudieran encontrarlas en un enfrentamiento y descubrieran los planes y nombres secretos de la revolución. A pesar de esta obligación estratégica, Raúl Castro y Che Guevara no pudieron evitar escribir los diarios que hoy se rescatan.

El libro cuenta con tres prólogos escritos por el académico Heinz Dieterich y los escritores Pablo Ignacio Taibo II y Pedro Álvarez Tabío. Tres mexicanos, escritores e investigadores que ponen en contexto el momento en que aquellos diarios fueron escritos, además de situar al lector en los antecendentes y consecuencias del proceso revolucionario.

Todo comenzó el 2 de diciembre de 1956. Raúl Castro y Che Guevara llegaron a Cuba junto a 82 hombres que, en medio del desconcierto, el miedo y la esperanza, planearon la revolución. 'Diarios de guerra. Raúl Castro y Che Guevara' es un documento escrito en once semanas que permite descubrir la composición de las fuerzas rebeldes, los nombres de los campesinos colaboradores o la ubicación de los campamentos clandestinos de la guerrilla.

El libro ofrece pasajes de la odisea en la Sierra Maestra como los siguientes: "Es admirable cómo se desviven por atendernos y cuidarnos estos campesinos de la sierra. Toda la nobleza y la hidalguía cubanas se encuentran aquí" (Raúl Castro, 22.12.1956); "Apareció en un periódico la noticia de que viene en la expedición un argentino comunista de pésimos antecedentes, expulsado de su país. El apellido, por supuesto, Guevara" (Che Guevara, 24.12.1956); "...todos estos necesarios artefactos bélicos los trajo la compañera Eug. Dentro de una faja, debajo del vestido. Con heroínas anónimas como éstas, que imitan en todo a las mambisas del pasado, no puede haber causa perdida" (Raúl Castro, 29.12.1956).