23 de enero de 2012

Cuba.- HRW dice que Cuba es el "único país" de la región donde se "reprimen casi todas las formas de disenso político"

Asegura que el bloque de EEUU no contribuye a mejorar la situación de los DDHH en la isla

MADRID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

Cuba continúa siendo el "único país de América Latina donde se reprimen casi todas las formas de disenso político", advierte la organización Human Right Watch (HRW) en su informe correspondiente al año 2011, en el que acusa a las autoridades de la isla de "perseguir e intimidar a personas que ejercen sus derechos fundamentales".

En el año 2011, el Gobierno de Raúl Castro "continuó imponiendo el consenso político a través de detenciones a corto plazo, golpizas, actos públicos de repudio, exilio forzado y restricciones de viaje" a los ciudadanos que critican el régimen, denuncia el informe.

Asimismo, "recurrió progresivamente a arrestos arbitrarios y detenciones por períodos breves para restringir derechos fundamentales de sus críticos, incluido el derecho a reunirse y circular libremente".

Pese a que en el año 2011 fueron liberados los últimos doce prisioneros de la llamada Primavera Negra de 2003, la justicia cubana "condenó al menos a otros siete disidentes a penas de prisión por ejercer sus Derechos Humanos". Organizaciones civiles --destaca el informe-- señalan que "decenas más" opositores han sido encarcelados.

"Desde entonces, decenas de destacados disidentes, periodistas y defensores de Derechos Humanos han sido obligados a elegir entre el exilio o continuar sufriendo persecución o incluso encarcelamiento", alerta la organización.

DETENCIONES Y JUICIOS

En los juicios contra disidentes, "no se respetan las garantías de debido proceso, como el derecho de defensa y a que su caso sea oído públicamente y con las debidas garantías por un tribunal competente, independiente e imparcial", porque en la práctica los tribunales cubanos están "subordinados" a los poderes Ejecutivo y Legislativo, lo que supone "la negación de garantías judiciales efectivas".

HRW denuncia que cada vez es más "habitual" que las autoridades cubanas utilicen las "detenciones arbitrarias con la finalidad de perseguir e intimidar a personas que ejercen sus derechos fundamentales", y cita datos, a manera de ejemplo, de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional que documentó 2.224 detenciones de este tipo entre enero y agosto de 2011.

"Son muy pocos los casos en que miembros de las fuerzas de seguridad presentan órdenes de arresto al llevar a cabo una detención, y es común que se amenace a las personas detenidas con la posibilidad de un proceso penal si continúan participando en actividades 'contrarrevolucionarias'", resalta el informe.

En este contexto, alerta de las "condiciones de hacinamiento, falta de higiene e insalubridad" en las cárceles cubanas, situación que propicia "la malnutrición y las enfermedades". Los presos que recurren a formas de protesta "a menudo sufren la imposición de un régimen de aislamiento por períodos prolongados, golpizas, restricción de visitas y denegación de atención médica", sin que existan mecanismos para que puedan presentar denuncias, lo cual permite la "impunidad".

LIBERTAD DE EXPRESIÓN

HRW asegura que el Gobierno de Castro mantiene el "monopolio de los medios de comunicación" en la isla y hace que el acceso a información procedente de otros países sea "sumamente restringido" para asegurarse de que "prácticamente no exista libertad de expresión".

"A causa del acceso limitado a Internet, tan sólo una fracción ínfima de cubanos puede leer artículos o blogs publicados de manera independiente" y aquellos que redactan sus informaciones "se ven obligados a publicar su trabajo por medios clandestinos", lamenta la ONG.

Los periodistas y autores de blogs independientes "suelen ser detenidos por períodos breves, sufren persecución por parte de policías y agentes de seguridad del Estado y viven bajo la amenaza de ser encarcelados si continúan con su trabajo", además de ser "víctimas de campañas de difamación pública" por parte de las autoridades de la isla.

Las restricciones --según HRW-- también aplican a los corresponsales extranjeros a los que se les exige visados y credenciales "con la finalidad de controlar la cobertura sobre Cuba y sancionar a los medios que se consideran excesivamente críticos del régimen". Como ejemplo, menciona el caso del corresponsal del diario español 'El País', Mauricio Vicent, a quien el pasado septiembre las autoridades le retiraron su acreditación "con el argumento de que transmitía una imagen tendenciosa y negativa de Cuba".

DEFENSORES DE DDHH

HRW cuestiona el hecho de que las autoridades cubanas no reconozcan el estatus legal a la organizaciones locales de Derechos Humanos y recurra a la "persecución, las golpizas y el encarcelamiento para castigar" a los activistas que "intentan documentar abusos".

En este contexto, critica que el Gobierno de Castro no haya ratificado el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que suscribió en febrero de 2008, pese a que Cuba cumple actualmente un mandato de tres años como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, tras ser reelecta en mayo de 2009.

LIBRE MOVILIDAD

En otro apartado, HRW hace hincapié en las restricciones de movilidad interna y externa que mantienen las autoridades de la isla desde hace medio siglo para los cubanos, supeditando su salida del país a un permiso oficial, "el cual suele ser denegado" a personas vinculadas a los grupos de oposición.

Según la organización, el gobierno "aprovecha el temor generalizado a la separación forzada de familias para castigar a sus detractores y silenciar a los críticos", negando "frecuentemente a los ciudadanos con autorización para viajar la posibilidad de llevar a sus hijos al extranjero, y de este modo mantiene a los niños como rehenes para garantizar el retorno de los padres".

EMBARGO DE EEUU

Por otra parte, HRW dedica una parte del informe para criticar el bloqueo económico que mantiene Estados Unidos sobre la isla desde hace medio siglo, mediante el cual "continúa imponiendo privaciones indiscriminadas a los cubanos, y no ha contribuido en absoluto a mejorar la situación de los Derechos Humanos" en esa nación caribeña.

Así, recuerda que el pasado octubre la Asamblea General de las Naciones Unidas condenó por vigésima ocasión consecutiva el embargo comercial con el voto de 186 de los 192 estados miembros. Solamente Estados Unidos e Israel votaron en contra de dicha resolución.