12 de abril de 2016

Las culturas andinas de Perú sabían combatir la anemia infantil

Las culturas andinas de Perú sabían combatir la anemia infantil
REUTERS

   MADRID, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Un estudio realizado por la organización humanitaria Acción contra el Hambre en la región andina de Perú ha revelado que técnicas precolombinas de preparación y conservación de alimentos ricos en hierro reducen la anemia infantil. Los datos evidencian que la aflicción se ha reducido en doce puntos en la ciudad de Huanta, donde se está aplicando el programa Anemia NO.

   La anemia infantil es uno de los trastornos nutricionales más extendidos en el mundo. Unos 2.000 millones de personas, más del 30 por ciento de la población, padecen anemia por deficiencia de hierro, según recoge un comunicado emitido por la organización. Y, aunque la enfermedad afecta también a los países industrializados, ataca con especial virulencia a las regiones más vulnerables.

   En Perú, la anemia por deficiencia de hierro en niños de 6 meses a 3 años alcanza el 46,8 por ciento, mientras que en las áreas rurales asciende al 57,2 por ciento. Sin embargo, la cultura inca ha arrojado luz para hacer frente a esta problemática.

   Un estudio de Acción contra el Hambre ha revelado que el consumo de charqui --una técnica precolombina utilizada por las culturas andinas para conservar los alimentos de origen animal-- reduce la anemia en Perú entre los menores de tres años. "Está científicamente probado que media cucharada de charqui de sangrecita o bazo cubre las necesidades diarias de hierro", ha destacado el coordinador de programas de la ONG en Perú, Alejandro Vargas.

   "Esta es una tradición andina milenaria que puede contribuir a resolver el problema de la anemia por deficiencia de hierro con la utilización de recursos y saberes locales", ha explicado Vargas, quien ha señalado que ahora la técnica debe difundirse y utilizarse en la preparación de alimentos para los menores de tres años.

GRANDES VENTAJAS

   Desde 2010, el Gobierno de Perú ha tratado de combatir las altas tasas de anemia de su país distribuyendo gratuitamente un complemento alimenticio conocido como 'chispitas'. Sin embargo, la falta de conocimiento sobre su aplicación o su fuerte sabor contribuyen a que el tratamiento no sea efectivo.

   En este sentido, el director de Acción contra el Hambre en el país, Iván Baztán, ha destacado la aceptación social del charqui. "El arraigo cultural del charqui de alimentos, como la sangrecita, permite que otras familias puedan aplicarlo por su fácil procedimiento y por disponer de los recursos en su propio entorno", ha añadido.

   Asimismo, Baztán ha subrayado el "motor económico" que supondría la comercialización del charqui de anchoveta, un pescado local. Pues permitiría "mejorar las capacidades productivas de las mujeres" y, por otro lado, "facilitar la incorporación del pescado en la dieta de las familias con menos recursos".

   El Programa de Prevención y Control de la Anemia tiene como objetivo reducir la prevalencia de la aflicción entre los niños de seis a 35 meses. La deficiencia de hierro durante este periodo de la niñez "afecta profundamente al desarrollo neuronal y cognitivo", "con la consecuente reducción de la productividad y reducción de ingresos en el futuro", ha advertido el director del Departamento Técnico de Acción contra el Hambre, Amador Gómez.