12 de agosto de 2009

Depresión atlántica podría convertirse en tormenta el miércoles

NUEVA YORK (Reuters/EP) - El Atlántico podría registrar el miércoles la primera tormenta con nombre de la actual temporada de huracanes, dijo el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH).

La mayoría de los modelos de clima pronostican que una depresión tropical sobre el Atlántico se moverá con dirección oeste justo al norte de las Islas Vírgenes en los próximos días hacia las Bahamas, la costa este de Estados Unidos y posiblemente el Golfo de México, rico en petróleo.

Los operadores de energía, sin embargo, señalaron que era muy pronto para predecir dónde tocará tierra el sistema, si finalmente lo hace.

El CNH pronostica que la depresión se convertirá en la primera tormenta tropical de la temporada del Atlántico con vientos de 39 a 73 millas por hora (mph) dentro de 12 horas. Si el sistema alcanza el estatus de tormenta, será bautizado Ana.

El CNH localizó el centro de la depresión a unas 535 millas (860 kilómetros) al oeste de las Islas Cabo Verde, en la costa de Africa. El sistema se movía con dirección oeste sobre el mar abierto a casi 12 mph con vientos máximos sostenidos cercanos a 35 mph.

Sin embargo, el centro no prevé que se convierta en un huracán en los próximos cinco días.

Para esta altura el año pasado, ya se habían nombrado cinco tormentas en la cuenca del Atlántico.

Los operadores de energía vigilan el desarrollo de las tormentas que pueden entrar en el Golfo de México y poner en riesgo las plataformas de petróleo y gas natural y las refinerías de Estados Unidos a lo largo de la costa.

Asimismo, los operadores de materias primas están pendientes de las tormentas porque pueden afectar cultivos como los cítricos y el algodón en Florida y otros estados de la costa hasta Texas.

Por otra parte, el CNH también analizaba tres ondas tropicales.

Una se producía sobre el sudeste del Mar Caribe en la costa de Venezuela, otra en el Océano Atlántico, a unas 420 millas de las Antillas Menores y otra cerca de la costa este africana.

Pero todas tenían una pequeña posibilidad -menor al 30 por ciento- de convertirse en tormentas tropicales en las próximas 48 horas.