13 de febrero de 2019

Ante el desabastecimiento de medicamentos, los venezolanos piden "seguir viviendo"

La crisis también pasa factura a los médicos, muchos de los cuales están deprimido ante su incapacidad de atender a los pacientes

Ante el desabastecimiento de medicamentos, los venezolanos piden "seguir viviendo"
ROMAN CAMACHO/SOPA IMAGES VIA ZUMA WIRE/DPA

CARACAS, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -

La grave crisis económica que atraviesa Venezuela también ha tenido un fuerte impacto en la salud de la población, que a diario se enfrenta al problema de encontrar los medicamentos que necesita para dolencias comunes y otras que ponen en peligro sus vidas. Según la Federación Farmacéutica de Venezuela (Ferfaven), el país sufre un desabastecimiento del 85 por ciento de los medicamentos.

"Me toca ir de una farmacia a otra, hacer maroma, como se dice aquí, para encontrar los medicamentos que necesito. He cambiado tratamientos de insulina porque no se consiguen. En todos los lados me dicen que no hay", explica a Europa Press María Yomaira Santa Fe, enferma de diabetes y osteoporosis y que vive en un barrio popular del oeste de Caracas.

"Cuando finalmente los encuentro, son caros. En algunos lugares incluso piden dólares. Pero yo no tengo dólares. ¿De dónde los voy a sacar? Yo soy licenciada en enfermería y lo que gano es muy poquito. No me alcanza ni para el desayuno", comenta Santa Fe, que recae de sus enfermedades continuamente, según relata, por la falta de medicamentos.

Consigue lo necesario para poder enfrentar sus dolencias gracias a que su hijo trabaja en Chile y le envía remesas. "Gracias a mi Dios y a él que nosotros sobrevivimos, porque si no, con esta situación del país, nadie sobrevive", relata.

La falta de medicamentos ha provocado un aumento de la mortalidad, especialmente de la infantil, que se incrementó un 30 por ciento entre 2015 y 2016, según los últimos datos gubernamentales disponibles, y tras dos años de silencio estadístico. Las principales causas son neumonía, síndrome de dificultad respiratoria y prematuridad.

También aumentaron un 65,79 por ciento las muertes de mujeres durante el embarazo o en los 42 días posteriores, según el mismo boletín oficial. Las enfermedades infecciosas y víricas también han aumentado. En 2016 hubo hasta 200.000 casos de malaria, según los datos oficiales.

"Existe un 90 por ciento de escasez de insumos y material médico quirúrgico. Laboratorios (pruebas) que se realizaban antes, hoy no se realizan. Aproximadamente se realizan sólo en el 10 por ciento de los centros de salud", comenta Carlos Prosperi, endocrinólogo del Hospital de Niños José Manuel de los Ríos, en Caracas.

NIÑOS CON DESNUTRICIÓN

"La mayoría de los niños que entran aquí están desnutridos. Son de sectores populares, y allí no se están alimentando lo suficientemente bien", explica el doctor. Pero incluso en el hospital, "se encuentran la realidad de que tampoco les garantizamos una alimentación adecuada", subraya.

Así pues, según Prosperi, se produce "un doble problema", "alimentarles adecuadamente y garantizarles un fármaco para su patología que no conseguimos, porque lamentablemente no lo tenemos en nuestro centro de salud".

Los medicamentos más difíciles de encontrar son antibióticos, hipertensivos, anticonvulsivos, anticoagulantes, medicamentos para cáncer, antiretrovirales para el VIH, y también antidepresivos, lo que está haciendo aumentar las patologías psiquiátricas, incrementadas también por la incertidumbre que genera la crisis política, social y económica de Venezuela.

MÉDICOS DEPRIMIDOS PORQUE NO PUEDEN SALVAR A SUS PACIENTES

Los doctores tampoco se libran de la depresión, según relatan. En los últimos meses los medios de comunicación venezolanos han reportado casos de suicidios de médicos.

"El personal de salud tiene que acudir cada tres o cuatro meses a un psiquiatra o psicólogo para que te ayude. A nosotros nos formaron para sanar y aliviar el sufrimiento. Para salvar vidas, y lamentablemente hoy no lo estamos haciendo porque no contamos con los recursos para hacerlo", lamenta Prosperi.

Es preocupante, asimismo, el estado de muchos centros de salud. Al equipamiento obsoleto, se unen problemas de abastecimiento de agua, que influye en la limpieza del lugar y, por ende, en aumentar el peligro de infecciones.

"Cuando voy al clínico tengo que llevarlo todo. Hasta el agua. Porque ni siquiera agua hay allí", señala Rosa Materano, que padece insuficiencia renal, y no encuentra su medicación. "Yo me pregunto qué podemos hacer nosotros, los pacientes. Nosotros queremos vivir. Yo quiero seguir viviendo. Pero no puedo hacerlo por la situación", lamenta Materano.

Habita una pequeña instancia en un barrio desfavorecido de Caracas. Su hermano, que la atiende constantemente, ha sido testigo de cómo su salud se ha deteriorado, perdiendo mucho peso y también su vitalidad. Ahora apenas puede levantarse de la cama y habla con un tenue tono de voz.

"No se consiguen las medicinas y si se consiguen es a un costo elevadísimo, que mis familiares no tienen cómo afrontar", comenta. Los amigos que hizo en el hospital han muerto. "De mis amistades, la única que está viva soy yo", desvela Materano.

EL GOBIERNO NIEGA UNA CRISIS SANITARIA

El Gobierno de Nicolás Maduro no reconoce la existencia de una crisis sanitaria. Caracas rechazó que el país fuese incluido en el Fondo Rotatorio Estratégico de medicinas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que le habría garantizado el acceso a medicinas subsidiadas.

El Ejecutivo venezolano ha afrontado la situación con la creación de varios planes, como la campaña 0800 Salud Ya, pero su capacidad de respuesta es limitada, según los expertos, que critican también que para acceder a la misma hay que obtener el Carnet de la Patria, considerado por la oposición como un mecanismo de control oficialista.

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