15 de agosto de 2009

Desarrollo de talentos, reto clave para futuro de India

Por Rina Chandran

BANGALORE, India (Reuters/EP) - Cada junio, Infosys Technologies, el segundo mayor exportador de servicios informáticos de India, inicia programas de capacitación para los casi 30.000 estudiantes que recluta de las mejores facultades de ingeniería.

Su campus de formación en Mysore, a dos horas en auto de sus enormes oficinas centrales en Bangalore, puede albergar a unas 15.000 personas. Los reclutas pasan hasta seis meses afinando sus cualidades mientras Infosys intenta llenar el vacío dejado por la inadecuada educación universitaria.

Goldman Sachs menciona la falta de educación de calidad como uno de los 10 factores que le han impedido a India vivir un rápido crecimiento económico. Los analistas dicen que eleva los costos, incluyendo los salarios, que las firmas compitan por los mejores reclutas informáticos, y reduce la impronta competitiva de las empresas.

"Idealmente, la educación debería transcurrir en las universidades, no debería ocurrir en los campus de las compañías", dijo Srikantan Moorthy, director de educación e investigaciones de Infosys, cuyo programa Campus Connect en 430 universidades está dirigido a los reclutas "listos para la industria".

"Pero esa brecha sí existe, y no podemos esperar a que el Gobierno implemente un sistema educativo que atienda nuestras necesidades", agregó.

Hay reclamos cada vez más fuertes para que India modernice su sistema educativo, que se basa en el aprendizaje de memoria. Los pedidos de reforma incluyen la apertura de la educación primaria y secundaria a la inversión privada, un ingreso más fácil a las universidades extranjeras que buscan instalar campus en India y mejores sistemas de monitoreo y evaluación.

Infosys, la cual cotiza en Nasdaq y desarrolla aplicaciones informáticas, gastó 175 millones de dólares en capacitación y formación en el año que terminó en marzo, en un momento en el que la crisis económica reducía los márgenes de ganancia.

Y no es la única: su rival Tata Consultancy Services cuenta con un programa de desarrollo en 150 universidades de ingeniería, mientras que el fundador de Wipro Azim Premji ha destinado parte de su riqueza personal para la educación primaria y Anil Agarwal, director de Vedanta Resources, ha prometido 1.000 millones de dólares a una universidad.

Los grupos Tata y Aditya Birla de India crearon universidades hace años como actos de responsabilidad social. Ahora, multinacionales como SAP, IBM y Cisco están diseñando programas y facultades de capacitación para satisfacer sus necesidades.

"La brecha en el talento está poniendo muy en riesgo su crecimiento", dijo Janmejaya Sinha, gerente general de Boston Consulting Group (BCG), el cual estima que desde el 2004 al 2006 hubo un aumento del 30 por ciento en los salarios de informática debido a la guerra por talento entre las firmas.

"Es uno de los mayores riesgos operacionales a los que se enfrentan", sostuvo Sinha.

DESASTRE DEMOGRAFICO

Más de la mitad de los 1.000 millones de habitantes de India está por debajo de los 25 años, una sección a la que se la denomina dividendo demográfico.

Pero aproximadamente un 40 por ciento de los 400 millones de personas de su mano de obra es analfabeta y otro 40 por ciento representa a los que han dejado la escuela, según dijo BCG en un informe reciente.

Es probable que la demanda de graduados en los próximos cinco años llegue a los 13,8 millones. Pero como en el mismo período se graduarán 13,2 millones de estudiantes, India padecerá una escasez de 600.000 profesionales.

Aproximadamente 1,3 millones de trabajadores no calificados ni titulados también afectarán a la economía durante el mismo período, según estima BCG.

"Más de 1 millón de personas carentes de la capacidad de participar en el mercado de trabajo constituyen los ingredientes de un potencial desastre demográfico", dijo Sinha.

"Tendremos un ejército de jóvenes que se quedarán atrás y se sentirán cada vez más frustrados con lo que les ha tocado. No sólo tienen el potencial de desbaratar las perspectivas de crecimiento de India, sino además de desafiar al entramado básico de nuestra sociedad", aseveró.

Con un índice de alfabetismo del 61 por ciento, India ocupa un bajo lugar comparado con otras naciones del BRIC en cuanto al número promedio de años en la educación secundaria. Su rival China ya produce más de tres veces esa cantidad de doctores cada año.

Hogar de una de las universidades más antiguas del mundo, ahora solo 10 por ciento de los casi 20 millones que cada año que se inscribe en primer grado termina la secundaria. La participación de las mujeres es abismal.

Con el sector educativo considerado "inadecuado para las ganancias", y dados los límites a las inversiones privadas en la educación primaria y secundaria, existe una próspera industria casera de centros y tutores de capacitación.

Cientos de institutos privados cobran altas cuotas. Sin embargo, según los críticos, muchos estudiantes que se graduan de estos institutos son prácticamente imposibles de emplear. Las mejores universidades, incluyendo los Institutos Indios de Tecnología y Administración, fueron creadas hace más de 50 años.

"Sin que los cientos de millones de indios reciban una mejor educación básica, será virtualmente imposible que India consiga su potencial 'soñado'", decía el informe de Goldman Sachs.

Para el Gobierno encabezado por el partido Congreso, la educación es una prioridad: Sarva Shiksha Abhiyan (el programa de educación universal) ayudó a llevar a 20 millones de niños a la escuela. También planea cuadruplicar en 10 años el número de universidades, a 1.500.

La ley del Derecho a la Educación, aprobada por el Parlamento este mes, lda a los niños de entre 6 y 14 años el derecho a la educación gratuita y obligatoria en una escuela local.

Estas son medidas vitales pero inadecuadas, dicen las compañías.

"De todos los grandes problemas que desafían a las corporaciones, la educación es el punto de partida", dijo Dilep Rajnekar, director ejecutivo de la Fundación Azim Premji, la cual planea crear una universidad.

"Si logramos corregir la parte de la educación, entonces muchas cosas más podrían corregirse en este país", añadió.