17 de abril de 2012

Dos personas murieron y más de 13.000 han sido evacuadas tras el fuerte seísmo registrado en Chile

SANTIAGO, 17 Abr. (EUROPA PRESS) -

Dos personas han muerto a causa de un infarto y otras 13.000 han tenido que ser evacuadas como consecuencia del terremoto de magnitud 6,7 que sacudió este martes por la madrugada la zona de centro-sur de Chile.

Los dos fallecidos fueron identificados como Luis Órdenes Tapia, de 59 años, y Hugo Muñoz, de 72, ambos residentes en la región de Valparaíso, según han informado medios locales. La causa de su muerte fue un infarto que sufrieron tras el fuerte seísmo que provocó el pánico en las ciudades donde se sintió.

Tras el terremoto, la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) ordenó la inmediata evacuación de unas 13.000 personas que viven en las zonas costeras ubicadas entre Tongoy, en la región de Coquimbo (centro), y Constitución, en Maule (centro), pese a que el Servicio Hidrográfico de la Armada de Chile no activó la alerta de tsunami.

Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el seísmo se ha producido alrededor de las 00.50 horas (5.50 hora peninsular en España) 48 kilómetros al noroeste de Valparaíso con una intensidad de 6,7 grados. Por su parte, el Servicio Sismológico de la Universidad de Chile (SSUCH) ha rebajado la intensidad del terremoto hasta los 6,3 grados, y ha situado su epicentro 46 kilómetros al noroeste de Valparaíso.

"Cada país tiene su organismo que hace las mediciones de magnitudes de los sismos" y ambos "tienen metodologías y estaciones de monitoreo diferentes", ha explicado director interino de la Onemi, Benjamín Chacana. Chile se rige por la medición de la SSUCH, ha destacado.

Algunas zonas quedaron sin electricidad tras el gran seísmo y varias viviendas sufrieron daños leves, según han confirmado las autoridades locales en un primer balance. Decenas de personas decidieron pasar la noche en la calle por temor a una nueva réplica de mayor intensidad.

Chacana ha asegurado que este nuevo seísmo se trata de un hecho "independiente" que no puede considerarse una réplica del terremoto de magnitud 8,8 que sacudió Chile el 27 de febrero de 2010, el cual dejó más de 500 fallecidos y millonarios daños materiales.