20 de junio de 2016

Escolarización en Iberoamérica: universal pero de baja calidad

Escolarización en Iberoamérica: universal pero de baja calidad
UNICEF/MEXA2015-00011/RICHTER

   MADRID, 20 Jun. (Notimérica) -

   La escolarización en Iberoamérica es universal pero de baja calidad, según el informe de La serie Desarrollo en las Américas (DIA), una publicación insignia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presentada el pasado 6 de junio en Casa América Madrid. En esta ocasión, la publicación anual se ha centrado este año en la primera infancia y en el papel del Estado a la hora de realizar políticas públicas en este ámbito.

   Este estudio determina que muchos niños de la región aprenden poco en los primeros años de vida (0-5 años) y recalca la importancia de mejorarlo ya que la educación temprana se considera clave para el progreso educativo posterior, económico y social.

   Asimismo, afirma que la formación de habilidades es un proceso acumulativo en Iberoamérica no tiene bases sólidas, lo que hace que el aprendizaje sea más difícil y tardío en la adolescencia. "Quizá solucionar el problema de la baja calidad de la escuela secundaria no sirva de mucho sino se atiende también a la calidad de la escolarización en los primeros años", señala el informe.

   El estudio sobre la matriculación escolar, que tiene como fin representar en términos amplios los cambios educativos entre estudiantes entre 6 y 9 años en la región entre 1990 y 2015, muestra que aunque en América Latina y el Caribe los niños pequeños asisten a la escuela, aquellos que se matricularon en la pre-primaria están mejor preparados para avanzar en los cursos posteriores.

    Sin embargo, muchos países de la región han hecho un gran esfuerzo por ampliar la cobertura de la educación en los niños y niñas menores de 6 años. Por ejemplo, Argentina, que fue el primer país en implementar entre 1993 y 1999 un programa de gran alcance, los niños mostraron mas adelante mejores resultados en pruebas de matemáticas y lengua.

   Asimismo, en Uruguay la asistencia de los niños de 4 y 5 años a la escuela preprimaria dio como resultado un efecto significativo y positivo en el número de años de escolarización completados. A los 15 años, los niños que habrán asistido a algún tipo de escuela preprimaria tenían un 27 por ciento más de probabilidades de seguir estudiando en comparación con los que no lo habían hecho.

   En esta misma línea, durante la intervención del autor de este informe y economista principal del Departamento de Investigación del BID, Samuel Berlinski, afirmó que "un niño cuando accede a la escuela primaria solo sabe decir 20 palabras". Además, señaló que esto cambia cuando su madre carece de escolarización, ya que conoce menos palabras.

   "La brecha de matriculación entre ricos y pobres en las guarderías se está cerrando cada vez más de manera muy similar a lo que sucedió en los primeros cursos de la escuela primaria en décadas anteriores", aporta el documento. En el caso de Chile, la diferencia en el porcentaje de niños de 5 años que asisten al colegio y provienen de familias de bajos recursos que se encuentran entre el primer y quinto quintil --unidad de medida de ingresos-- de riqueza, se redujo de 29 a 5 puntos porcentuales entre el año 2000 y 2013. En República Dominicana, uno de los países con la mayor tasa de analfabetismo de la región, según el Informe sobre el Desarrollo Humano de la UNESCO (2013), ha descendido de 33 por ciento a 7 por ciento.

BAJAS CALIFICACIONES

   Como se ha dicho anteriormente, aunque los niños y niñas de Iberoamerica suelen ir al colegio, según el informe "parecen aprender muy poco". Además, las puntuaciones de las pruebas de los primeros cursos escasean y suelen ser problemáticas.

   Según la prueba regional de lenguaje y matemáticas que se aplicó a los alumnos locales de tercer grado 2007 (Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo, SERCE)y en el año 2013 (Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo, TERCE), todos los países de América Latina han participado pero hay diferencias sustanciales entre los países. Chile, Costa Rica, Uruguay, México tuvieron resultados relativamente buenos. En cambio, no ha sido el caso de Nicaragua, Panamá, Paraguay y República Dominicana.

   En general, todos los países han aumentado sus puntuaciones. Por ejemplo en Perú, Chile y Ecuador, las calificaciones han incrementado en un 0,3 y en Paraguay, Nicaragua, Uruguay, México, Costa Rica y Colombia, los progresos han sido más modestos, de 0,15 de media.

   Un componente clave de la calidad de proceso es cómo los alumnos emplean su tiempo en el aula, que se combina entre el grado de participación de los estudiantes en actividades centradas en cuestiones educativas que puede predecir los resultados académicos y la adquisición de mayores habilidades sociales, donde los maestros tienen un papel fundamental. En todos los países iberoamericanos se pierde entre un 8 por ciento y un 14 por ciento de tiempo porque los profesores están físicamente ausentes del aula, llegan tarde o terminan antes las clases. Por lo tanto, en un año escolar de 200 días, los alumnos pierden en promedio 20 días enteros de clases.

   El verdadero desafío de la región es la calidad del proceso educativo ya que en Iberoamérica el aprendizaje se limita a la memoria con un maestro que habla o escribe en la pizarra y los alumnos se dedican a copiar. "Los niños y niñas no suelen trabajar en grupo ni estimulan el pensamiento creativo", según el BID.

   De tal forma, el estudio señala que "es necesario en encontrar modelos para los países de la región más eficaces y que los maestros obtengan instrumentos prácticos para mejorar la enseñanza en las aulas".