29 de diciembre de 2006

España/Argentina.- Prisión para el ex dirigente de la Triple A argentina Eduardo Almirón, detenido ayer en Valencia

MADRID, 29 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los Juzgados de Instrucción de Valencia decretaron hoy, por exhorto de la Audiencia Nacional, el ingreso en prisión incondicional del ex subcomisario de la Policía Federal argentina y ex dirigente de la organización paramilitar Triple A Rodolfo Eduardo Almirón, detenido ayer en la localidad de Torrent (Valencia) acusado de varios atentados y crímenes ocurridos en 1974, informaron hoy fuentes jurídicas.

Las mismas fuentes señalaron que Almirón comparecerá en la Audiencia Nacional, para interrogarle en relación con la solicitud de extradición presentada contra él por Argentina, una vez que este país entregue la documentación existente en su contra.

Argentina le reclama por su "posible participación" en la Alianza Anticomunista Argentina, que operó entre 1973 y 1975. Entre los homicidios que se le imputan figura el del diputado nacional Rodolfo David Ortega Peña, ocurrido el 31 de julio de 1974, Alfredo Alberto Curutchet (10 de septiembre del mismo año), el ex jefe de la policía bonaerense Julio Tomás Troxler (diez días después) y el profesor universitario e intelectual Silvio Frondizi (hermano del ex presidente Arturo Frondizi) y su amigo Luis Ángel Mendiburu (27 de septiembre).

También se le acusa del asesinato de Carlos Ernesto Laham y Pedro Leopoldo Barraza (13 de septiembre de 1974) y de Raúl Laguzzi, organizado por el entonces ministro de Bienestar Social, José López Rega, así como los secuestros y desaparición de Daniel Banfi, Luis Latronica y Guillermo Labif (el 12 de septiembre de 1974).

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía le arrestaron ayer por la tarde en respuesta a una orden internacional de detención con fines de extradición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal número 5 de Buenos Aires. La Justicia argentina reclama a Almirón por los delitos de asociación ilícita y doble homicidio, enmarcables en los delitos de lesa humanidad, que no prescriben.