7 de noviembre de 2007

España.-El colombiano que fue agredido en Las Rozas (Madrid) critica que un guardia civil le dijera que "no tenía nada"

Afirma: "Me golpeaban como si le dieran a un balón de fútbol entre los cuatro"

LAS ROZAS (MADRID), 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

Jaime F.R., el hombre de 56 años, vecino de la localidad madrileña de Las Rozas, de origen colombiano y que fue víctima el pasado domingo de una agresión por parte de cinco jóvenes españoles, se quejó hoy, en rueda de prensa en la embajada colombiana en Madrid, de que uno de los agentes de la Guardia Civil que acudió al lugar la noche en que recibió "la paliza" le dijo que "no tenía nada".

Respaldado por la embajadora de Colombia en España, Noemí Sanín, afirmó que si no denunció antes el caso --hasta la tarde del martes no presentó la denuncia ante los juzgados de Plaza Castilla-- fue porque había visto "anomalías" en cómo se había tratado el caso de la joven ecuatoriana agredida en el metro de Barcelona.

"¿Qué voy a denunciar yo si a ese chaval que le pegó a la chavala en el tren y fue captado por una cámara no le hicieron nada?, ¿Qué denuncia voy a poner yo?", recordó Jaime que preguntó a su mujer cuando ésta le habló de la posibilidad de denunciar.

El hombre rememoró que la noche del domingo, alrededor de las 03.30 horas de la noche, caminaba por la plaza de Madrid de Las Rozas con su mujer y otro hombre después de haber estado cenando en casa de unos amigos y haberse tomado "dos copas de vino rebajado con agua" en una discoteca, cuando se quedó un poco atrás del resto para atarse un zapato.

Cuando fue a volver a reunirse con su grupo se cruzó con cuatro jóvenes "con la cabeza rapada, chaquetas y botas" que según pasaba a su altura gritaron '¡Viva España!' y le derribaron de un golpe. Anduve "como un metro más cuando sentí un golpe, caí al suelo y me dieron de golpes y patadas", recordó.

"Me tapaba la cara, porque las patadas siempre iban a la cabeza. Me golpeaban como si le dieran a un balón de fútbol entre los cuatro", dijo.

PENSÓ QUE LE IBAN A MATAR.

Según recordó, en ese momento pensó que le iban a matar y comenzó a gritar para que el grupo que iba más adelante le auxiliaran. Su mujer también comenzó a gritar y los cuatro jóvenes se subieron a un coche y huyeron. "Si no me hago un lado, seguramente no estaba contando el cuento", agregó.

De acuerdo con la versión de Jaime y su mujer, cuando los agresores huyeron llamaron a la Guardia Civil y a una ambulancia que se acercaron hasta el lugar pero que no dieron demasiada importancia la agresión. "Yo ya estaba tirado en el suelo del dolor que tenía y los de la ambulancia --y un agente-- le dijeron a mi señora que yo no tenía nada", afirmó.

Fue la cuñada de Jaime la que le acercó hasta el ambulatorio de Las Rozas donde le dieron las primeros auxilios y le derivaron al Hospital Puerta de Hierro donde permaneció ingresado hasta las 20.00 horas del domingo, al presentar rotura de un brazo, del maxilar y golpes por todo el cuerpo.

Jaime vive desde hace siete años en España, y tiene cinco hijos, una hija de 19 años de edad, y otro hijo, que viven con él y su mujer en España y otras tres niñas que viven con su madre y un hermano en Colombia. Desde hace cinco meses está de baja por una operación de la columna.