27 de marzo de 2007

España/Cuba.- Detienen a dos cubanos que estafaron un millón de euros a una mujer de 74 años con prácticas de santería

GIJÓN, 27 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Policía Nacional de Gijón detuvo a dos personas que estafaron cerca de un millón de euros a través de la "videncia, la santería y otras prácticas adivinatorias", según informaron fuentes policiales a través de una nota de prensa.

Los detenidos son C.P.V y J.A.F.F, ambos de nacionalidad cubana y de 42 y 46 años respectivamente, que están acusados de un delito de estafa continuada a una vecina de Gijón de 74 años de edad. Tras prestar declaración ante el juez quedaron en libertad con cargos.

Las investigaciones comenzaron a principios del mes de marzo, cuando se recibió una denuncia de un familiar de esta señora que ponía en conocimiento el cambio de conducta que había observado en ella, quien había pasado de una vida de austeridad exenta de gastos ociosos, a enajenar propiedades por precio inferior al de mercado , vender derechos hereditarios, o hipotecarse, con el fin de obtener liquidez y sin dar razón ni explicaciones sobre el destino de ese dinero.

Por parte de los investigadores judiciales y de la Brigada de Información especialista en sectas, comenzaron las gestiones tendentes a comprobar las adquisiciones patrimoniales o las disposiciones realizadas por esta vecina en los últimos años. De igual manera se realizaron comprobaciones acerca de las personas que integraban su círculo más cercano por si pudiera estar sometida a algún tipo de estafa o de extorsión que explicara su deterioro físico y su clara pérdida de peso, según relataron los testimonios de sus más allegados.

Fruto de estas indagaciones se constató que esta señora conoció, en el año 2000, a través de una amiga, a dos varones de nacionalidad cubana que se hacían llamar doctores parapsicólogos.

PRÁCTICAS ADIVINATORIAS CON CONCHAS

Desde esa fecha solicitaba los servicios de videncia o santería que ellos ofertaban y que consistían fundamentalmente en "prácticas adivinatorias" a través de un ritual que se denomina 'hacer la concha' y en el que C.P.V decía que adivinaba cosas a través de unas conchas lanzadas sobre una mesa con un cubilete, y J.A. F.F se "transformaba" como un médium, y hablaba en nombre de los espíritus de los padres y de otros familiares de la cliente en cuestión.

En ocasiones también se desplazaban a casa de esta señora con el objeto de quitarle brujerías y malos espíritus, que supuestamente convivían en su casa o en la escalera.

Para realizar estas prácticas supuestamente clarividentes, en las que la víctima creía de "manera ciega", le solicitaban cantidades de dinero con la excusa de ayudar a algún familiar a superar una enfermedad grave, evitar que alguien cercano a la víctima tuviera problemas con la justicia o con cualquier otra excusa o engaño, siempre según la versión policial.

Estas razones esgrimidas principalmente por C.P.V, persona de gran poder de persuasión, educada y con habilidades para las relaciones sociales, hicieron que la señora realizase disposiciones patrimoniales a su favor por importe superior a un millón de euros.

Para la obtención de ese dinero, según manifiestó la víctima en su declaración, vendió algunas propiedades e incluso solicitó préstamos a sus amistades, quienes alertaron a sus familiares de esta situación de confusión y desasosiego en la que se encontraba en los últimos tiempos y que llevaron a comunicar los hechos a la Policía.

Un hecho anecdótico que viene a corroborar el estado de influencia emocional a que era sometida, es la creencia absoluta de que cierta cantidad de dinero (más de 160.000 euros) que guardaba en su caja fuerte se había convertido en virutas y que las joyas que estaban guardadas desaparecieron, sin que pudiera encontrar ninguna explicación a estos hechos tan misteriosos, y a pesar de los reiterados rituales para eliminar los malos augurios que abonaba.

Una vez que se identificó a estos dos varones, se comprobó que los mismos habían sido denunciados por otra mujer en el año 2002. En su declaración, había relatado que a ambos hombres los había conocido en Cuba en el año 1998 y que los había traído a España y ayudado a montar una consulta parapsicológica de videntes en un piso del Centro de la ciudad. Incluso manifestó que ambos habían contraído matrimonios blancos o de conveniencia a cambio de dinero para conseguir la residencia permanente en este pais.

DINERO Y JOYAS

En base a esta relación y a sus supuestas dotes de adivinación, a favor de los mismos había efectuado numerosas disposiciones tanto de dinero como de joyas, por valor superior a 300.000 euros, al hacerle creer mediante ritos de santería y de videncia que se comunicaba con su padre fallecido.

La mujer relató que les había dado unas joyas y unos lingotes de oro sobre los que supuestamente iban a realizar "practicas de limpieza" y que les habían sido devueltos sustituidos por lingotes de plomo con una baño dorado .

Dándose cuenta de que todo era una farsa y de que ninguno de ellos tenía ningún título que les facultase para ejercer estas actividades, los denunció en el año 2002 y 2003, aunque tras las actuaciones policiales las diligencias no prosperaron procesalmente y fueron archivadas.

En la investigación actual, de las declaraciones recabadas y de las comprobaciones llevadas a cabo, los Policías de Delincuencia Económica pudieron determinar el papel desempeñado por los denunciados, siendo C.P.V, el organizador de todo el montaje y quien solicitaba las sumas de dinero a las clientas, y J.A. F.F el cómplice que seguía sus engaños y acataba sus decisiones.

Las víctimas, por el contrario eran mujeres de elevada posición social, de edad avanzada, que viven solas y son influenciables emocionalmente, dado el carácter embaucador, extrovertido, sociable y con aparente credibilidad del que está dotado uno de los detenidos.

Una vez determinada su presunta autoría en un delito continuado de estafa se establece sobre ambos un dispositivo de búsqueda y se comprueba que C.P.V se encontraba en su ciudad natal .

Una vez que se tuvoconstancia del día que regresa de su viaje y que lo va a recibir su amigo, los agentes establecen un dispositivo de localización, y se procedió a su detención, una vez que llegan a la ciudad de Gijón.

A C.P.V le fue intervenida numerosa documentación que se está analizando para elaborar el correspondiente informe y para comprobar si existen más personas afectadas por estas "prácticas adivinatorias" y, que por recelo, por miedo o por temor a las "malas influencias"o a los "malos espíritus", no se atreven a poner en conocimiento de las autoridades su situación y la pérdida adquisitiva que pueden estar sufriendo.