5 de diciembre de 2006

España.-Desarticulada una red de tráfico de mujeres brasileñas para su explotación sexual en locales del alterne de CyL

El número total de personas detenidas asciende a 29, de ellos 13 por distintos delitos y 16 por estancia irregular en España

PALENCIA, 5 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Comisaría General de Extranjería y Documentación y las Brigadas Provinciales de Zamora, Ávila, Segovia y Palencia, en trabajo conjunto desde julio, han logrado desmantelar una organización delictiva dedicada a la captación de mujeres de Brasil en su país de origen para su posterior explotación sexual en clubes de alterne de Castilla y León, según informaron a Europa Press fuentes policiales.

El total de personas detenidas asciende a 29, de las cuales trece, (cinco en Brasil y siete en España) han sido arrestadas por delitos contra los derechos de los trabajadores, contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y relativos a la prostitución, mientras que los dieciséis restantes los han sido por estancia irregular.

Tres de los detenidos por su actividad delictiva son naturales o residentes en Palencia, ciudad en la que fue arrestado uno de ellos, considerado como uno de los dirigentes de la organización.

Las mujeres venían hasta España engañadas con falsas promesas de trabajo en la hostelería y en el servicio doméstico. La principal cabecilla, una brasileña, era la encargada de recibir a las mujeres, explicarles las actividades que deberían desarrollar e informarles de la deuda que contraían con la organización, que ascendía a la cantidad de 3.000 euros, y que debían sufragar con su trabajo en el club.

Una vez en España, las brasileñas eran distribuidas en clubes de alterne, principalmente de las provincias de Segovia, Zamora y Ávila. La organización ejercía un control férreo sobre ellas, obligándolas a ingerir todo tipo de medicamentos, sin prescripción facultativa, para lograr la interrupción de un posible embarazo.

Uno de los recursos utilizado por los integrantes de la red para mantener a las mujeres, una vez en España, consistía en amenazarlas de muerte, tanto a ellas como a sus familiares en su país de origen. Gran parte de las ganancias obtenidas era enviada a la organización en Brasil.