4 de marzo de 2007

España/Ecuador.- Tres bebés prematuros mueren y un cuarto está grave en el Hospital 12 de Octubre por una bacteria

Los padres de uno, ecuatorianos, "indignados" porque sospechan que su bebé llevaba varias "horas muerto" cuando les plantearon desentubarlo

MADRID, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

Tres bebés prematuros fallecieron en el Hospital madrileño 12 de Octubre entre el pasado 26 de febrero y el 2 de marzo y un portavoz del centro anunció que un cuarto se encuentra en estado grave. Tanto este caso como los otros tres fueron producidos por una bacteria de carácter hospitalario. La asociación El Defensor del Paciente ha pedido "la apertura de una investigación y la depuración de las responsabilidades".

El director gerente del Hospital 12 de Octubre de Madrid, Joaquín Martínez, confirmó hoy en rueda de prensa que tres bebés prematuros fallecieron esta semana -entre el 26 y el 2 de marzo- y que un cuarto se encuentra en estado grave a causa de la bacteria 'klebsiella pneumoniae'. Esta bacteria se encuentra en la piel del bebé contagiado con "sospecha de infección aún no confirmada".

Martínez explicó que la bacteria es de carácter hospitalario y propia de cuidados prolongados, "conlleva gran mortalidad en el caso de pacientes con patologías graves, tal y como ocurre en determinados niños prematuros".

De acuerdo con un comunicado distribuido por el hospital, el primer niño, fallecido el pasado 26 de febrero, nació a las 28 semanas de edad con 1.090 gramos de peso y padecía graves patologías propias de su prematuridad por las que estaba ingresado en el servicio de neonatología del hospital. El diagnóstico de su autopsia fue shock séptico (infección generalizada) por klebsiella, al igual que los otros dos bebés fallecidos.

La jefa del servicio de Neonatología, Carmen Payás, explicó que estas bacterias "están siempre en las UVIs neonatales. "El problema es que van aprendiendo a hacerse resistente a los antibióticos que utilizamos normalmente, van adquiriendo cada vez más fuerza, y, entonces, pues de vez en cuanto surge una bacteria que tiene más capacidad de hacer daño", explicó.

A raíz de la confirmación de la causa de muerte del primer bebé, el Servicio de Neonatología puso en funcionamiento las medidas contempladas en el protocolo del Servicio de Medicina Preventiva del mismo hospital para el control y prevención de los efectos de la bacteria, entre las que se incluye el traslado a otros centros de los casos de embarazo patológico ingresados y de aquellas embarazadas que lleguen a Urgencias con algún factor de riesgo.

Asimismo, el hospital ha establecido dos zonas estructurales totalmente diferenciadas, una para los niños que han estado en contacto con la bacteria y otra para los considerados "limpios". Con este mismo fin, se ha separado a los médicos y enfermeras en dos grupos, una para la atención de la zona en la que presumiblemente está presente la bacteria y otro para la zona no contaminada. Asimismo, se ha incrementado tanto el personal médico como el de enfermería del servicio de neonatología.

"NACIÓ BIEN".

Los padres, de origen ecuatoriano, de uno de los bebés prematuros fallecidos denunciaron el trato que les dispensaron en el centro y se mostraron "indignados" por todo lo que ha pasado. La madre, Melinda Ponce, defendió que se cuidó "al máximo" durante el embarazo y que, aunque admitió que el embarazo fue de alto riesgo, el niño nació "bien" con un peso de "un kilo y 400 gramos".

Sin embargo, la doctora que atendió a su hijo reconoció a los padres que el bebé "estaba muy mal y muy grave" a causa de una "infección" aún sin identificar y que podría provenir de una bacteria del útero de la madre o del propio hospital.

Desde ese momento comenzaron a aplicarle medicinas a su hijo "cada cinco minutos" y no cesaban de hacerle exámenes médicos. "El niño estaba al límite" por todas las medicinas que le inyectaron, denunció Melinda. A medida que pasaban las horas, estaba cada vez "más hinchado y su cara más deformada", así como "manchas rojas".

Por otro lado, Marcelo explicó que a los "15 minutos" de morir su hijo falleció en la misma sala de neonatos otro bebé con los mismos síntomas. Tras lo ocurrido se puso en contacto con los padres del otro niño y estos les explicaron que días antes de los acontecido ya había muerto otro bebé a causa de lo que podría ser "neumonía".

Pero de esto ningún miembro del hospital dijo nada. Lo único de lo que tienen constancia es que, en esos días, hubo mucho "alboroto" en la sala de neonatos porque el equipo de limpieza se puso a limpiar con "lejía el suelo y las paredes" de la sala donde estaban las incubadoras de los niños infectados. Finalmente y ante toda esta situación, Marcelo denunció en que su hijo y el resto de los niños infectados fueron tratados por los médicos como "un experimento".

EL DEFENSOR DEL PACIENTE PIDE UNA INVESTIGACIÓN.

La asociación El Defensor del Paciente se dirigió hoy al fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, para pedirle "la apertura de una investigación y la depuración de responsabilidades". La presidenta de este colectivo, Carmen Flores, exigió, entre otras cosas, que se explique en qué estado se encuentra actualmente el Servicio de Neonatología de este centro sanitario".

Flores denunció que la bacteria identificada "se ha contraído en un recinto hospitalario" y vinculó estos hechos a "las malas condiciones de asepsia que puede tener el centro y, en concreto, las incubadoras donde se encontraban los bebes". El Defensor del Paciente, en el escrito remitido al fiscal, confió en que estos casos "graves" "no se vuelvan a repetir", al tiempo que lamentó que tengan que dirigirse a instancias judiciales "de forma tan continuada".