7 de agosto de 2007

España.- Experto critica que los medios vinculan inmigración con delincuencia y prestan "escasa atención" a los legales

LA RÁBIDA (HUELVA), 7 Ago. (EUROPA PRESS) -

El escritor y periodista Juan José Téllez sostuvo hoy que los medios de comunicación "relacionan inmigración con delincuencia" y que prestan "escasísima atención a la mayor parte de las personas que ya conviven en el territorio con todos los papeles en regla, que son la mayoría de los que han llegado en los últimos años".

En rueda de prensa tras su intervención en uno de los cursos de verano organizados por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en La Rábida (Huelva), Téllez expuso que, "igual que existen guetos sociales para la inmigración, existen guetos en del ámbito de la comunicación", recalcando que la mayor parte de las noticias relativas a las personas que emigran "se sitúa siempre dentro de las páginas de sucesos, como si fuera un delito".

En ese sentido, argumentó que "se mantiene el retrato robot de la inmigración fijo en aquellas personas que llegan de forma clandestina y en condiciones extremas en cuanto a su estado físico y a la angustia de las semanas a bordo de los nuevos barcos esclavistas". Esto ocurre, a su entender, porque los medios, "al contrario que las inmobiliarias, los bancos y buena parte de nuestras instituciones, no han asumido que los inmigrantes existen y existen de otra forma".

A este respecto sostuvo que se aplica "el viejo refrán profesional de no dejar que la realidad estropee una buena noticia" y que la realidad es que la inmigración "está asentada en este territorio de una forma normalizada desde hace bastante tiempo" y la mayor parte "no entra en cayuco por Canarias ni en patera por Andalucía" sino que suele acceder por el aeropuerto de Barajas (Madrid) o por el de Ámsterdam (Holanda) o a través de las fronteras de países del este de Europa como Croacia, Bosnia o el sur de Italia.

Seguidamente, Téllez continuó apuntando que "la mayoría han venido a buscarse la vida y no la muerte". Por ello, negó que vengan a delinquir porque "los delincuentes no son inmigrantes y gran parte de la delincuencia extranjera que sufre en este país es precisamente comunitaria, a pesar de que el imaginario colectivo es muy diferente", se lamentó.

Al hilo, censuró que los medios al "esconder" esa parte de la realidad, "le están hurtando parte de la verdad colectiva a sus lectores, oyentes o telespectadores" y se quedan con "lo más llamativo de esa realidad que, normalmente, no es lo más cierto".

NOTICIAS POSITIVAS.

El escritor y periodista apuntó que, "a pesar de que apenas se informa sobre la vida cotidiana de los colectivos que se asientan en el territorio", en los últimos años y "afortunadamente", han comenzado a emerger "noticias positivas" sobre la inmigración "referidas sobre todo a su aportación económica a la Seguridad Social o a milagros agrícolas" como los de Huelva, Murcia, Almería o El Maresme en Cataluña.

A continuación, precisó que, en el contexto demográfico, "por fin" se reconoce que, "gracias a los inmigrantes, la población española ha crecido en los últimos años y ha abandonado ese crecimiento demográfico cero al que estábamos condenados desde los años 90". "Aún así --argumentó-- seguimos sin saber qué comen, qué beben o qué oyen, motivo por el que quizás muchos inmigrantes están creando sus propios medios de comunicación, porque los convencionales no reflejan su realidad", remachó.

De otro lado, recordó que los inmigrantes o emigrantes "no existen durante mucho tiempo" y que una persona es emigrante "en el momento en el que lo hace y no durante toda su vida" por lo que "a sus hijos o sus nietos no se les puede calificar de inmigrantes de segunda o tercera generación". Así, subrayó que la inmigración "no es un estigma que se transmita de generación en generación" y que los hombres "hemos sido emigrantes o inmigrantes en algún momento de nuestra vida".

Por último, Téllez inquirió que "generacionalmente es así porque el primer europeo fue una mujer llegada de África hace miles de años" con lo que el gen de la emigración "lo llevamos en el ADN humano desde que somos 'Homo Sapiens' y es absurdo insistir en la idea de que la condición de inmigrante sea eterna".