18 de diciembre de 2006

España.-La Policía detiene a una paraguaya que pretendía introducir a 48 compatriotas a través del aeropuerto de Barajas

Se hacían pasar por artesanos que viajaban para participar en diversas exposiciones, aunque su propósito era quedarse a trabajar

MADRID, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

Agentes de la Policía Nacional detuvieron a una ciudadana paraguaya de 39 años de edad, identificada como Nelly Aquilina M. de G., nacida en Tobati (Asunción), que pretendía introducir a través del aeropuerto de Madrid-Barajas a un numeroso grupo de personas de su misma nacionalidad.

Según informó la Jefatura Superior de Policía, la mujer figuraba como guía de 48 compatriotas que habían viajado desde su país y que se hacían pasar por artesanos que iban a participar en distintas exposiciones a celebrar en España, aunque su verdadero propósito era quedarse a trabajar en nuestro país España de manera irregular. Una vez descubierto el engaño, la organizadora del viaje fue detenida y los 48 paraguayos fueron devueltos su país.

El grupo de 48 personas, acompañado por una guía, llegó al aeropuerto Madrid-Barajas en un vuelo de la compañía aérea Iberia, procedente de Buenos Aires. Aleccionados por la mujer, los viajeros debían manifestar en los controles policiales que el objeto de su visita era realizar una exposición de artesanía de su país en distintas provincias españolas.

Los agentes de Policía Judicial adscritos a los controles aeroportuarios detectaron la presencia del grupo y, tras sospechar que el motivo que alegaban para entrar en España era diferente del que decían, procedieron a la retención en frontera de los 48 ciudadanos paraguayos.

INSTALARSE DE MANERA IRREGULAR

Los investigadores comprobaron, asimismo, que las reservas de hotel con las que pretendían pasar los controles habían sido gestionadas a través de Internet por la detenida, quien facilitó la misma tarjeta de crédito para cumplimentar dicho trámite. Igualmente, se averiguó que los traficados no pertenecían a ninguna asociación de artesanos y que su objetivo final era acceder a nuestro país e instalarse de manera irregular.

Dos de las personas del grupo prestaron declaración de manera voluntaria y confirmaron el engaño. Alegaron que por el traslado a España cada uno de ellos había pagado 1.800 euros a la organización, y que Nelly Aquilina, trató de desentenderse del resto de los inmigrantes cuando los policías del control fronterizo descubrieron el fraude. La mujer fue detenida como presunta autora del delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.