15 de octubre de 2007

España.-El presidente de la Casa de Galicia en Uruguay espera que nietos de emigrantes puedan votar desde el extranjero

Asegura que la intervención del Gobierno de Tabaré Vázquez en el hospital se produjo por una "mala relación" con los trabajadores

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Casa Galicia de Uruguay, Manuel Ramos Pérez, demandó hoy que los nietos de los emigrantes puedan votar con el objetivo de asegurar que la nuevas generaciones en el exterior "se sientan gallegas" y que la comunidad en su conjunto sea "más grande" en la esfera internacional.

En su intervención en la Comisión de Emigración del Parlamento autonómico, Ramos Pérez pidió también "más garantías" para la participación electoral de la diáspora, a fin de conferirle los "mismos derechos y garantías" que los votantes radicados en la comunidad.

Para ello, propuso "mejorar el sistema" actual con la institucionalización de la urna en los comicios en el extranjero o bien fórmulas "electrónicas" que en todo caso den pruebas de la limpieza del proceso.

Al respecto, consideró que en un "mundo globalizado" los jóvenes conocen suficientemente la informática como para articular métodos que promuevan su concurso. Añadió que "si se quiere una Galicia más grande y que los del exterior se sientan gallegos" es preciso afianzar la posibilidad de que los hijos y los nietos tomen parte en las elecciones que se celebran en España.

ANUNCIO DE TOURIÑO.

En este sentido, el presidente de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño, avanzó la semana pasada en la visita que realizó al cono sur que la reforma legislativa para otorgar la nacionalidad a los nietos de emigrantes estaría esta legislatura, bien mediante la modificación que supondrá para el Código Civil la Ley de Adopciones Internacionales o bien a partir de "alguna otra" que se tramite antes de marzo.

El anuncio de Touriño fue cuestionado tanto por su socio nacionalista en el bipartito como por la oposición, si bien el mandatario precisó que la asunción de la nacionalidad no implica que los descendientes de gallegos "voten al día siguiente".

Con todo, Ramos Pérez consideró hoy que "sería buena una mejora sustancial para que voten los hijos y los nietos" del colectivo afincado en el extranjero y, por ello, insistió en reclamar medidas para consolidar "garantías para todos" en el ejercicio de este derecho, a fin de que "los gallegos del exterior se sientan gallegos".

HOSPITAL CASA GALICIA.

A mayores, Ramos Pérez se refirió a otra de las cuestiones abordadas por Touriño en la entrevista que el pasado lunes mantuvo con el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, con quien negoció dos millones de euros que la Xunta aportará para reconducir la crisis del Hospital Casa Galicia de Montevideo.

El presidente de la entidad, que aglutina a unos 60.000 socios, explicó que la intervención a la que procedió el Ejecutivo uruguayo en el último año se debió a una "mala relación" con los trabajadores del centro sanitario que fueron, precisamente, los que solicitaron la actuación del Gobierno de Vázquez.

No obstante, lamentó que la irrupción se produjese en un contexto en el que, por primera vez en 14 años, el hospital había registrado superávit, concretamente del 1,8 por ciento, es decir, 11 millones de pesos uruguayos (unos 351.000 euros).

REDUCCIÓN DEL DÉFICIT

Además, recordó que, desde que se hizo cargo en octubre de 2005, el déficit existente descendió del 46 por ciento al 13, pese a que el país atravesaba "una de las peores crisis de su historia". "Fue una verdadera proeza", reivindicó, tras lo que defendió los cambios que aspiraron a introducir y que motivaron la contestación de parte de los empleados.

Según él, el problema surgió debido a que, en la campaña electoral anterior, el equipo de Tabaré Vázquez ofreció a colectivos profesionales promesas "que luego no puedo dar y que generaron contestación", como fue el caso del Hospital Casa Galicia. "Nosotros intentamos cambiar la relación técnica laboral porque se estaban empezando a hacer cosas sin consultar ni al presidente ni a la Junta Directiva", añadió.

En este sentido, los responsables de los trabajadores fueron los que pidieron la intervención del Gobierno, que llevó a que en nueve meses quedase una deuda de 25 millones de pesos (unos 798.330 euros) y que el mes de junio quedase íntegramente sin pagar, hasta ahora.

DEVOLUCIÓN DE LA CASA.

No obstante, en esta situación de 45 millones de deuda (casi 1,44 millones de euros), el Ministerio de Salud Pública se propuso "devolver la Casa" a sus administradores, si bien éstos plantearon una serie de condicionantes antes de aceptarlo.

Además, la propia ministra, María Julia Muñoz, reconoció que "se habían equivocado", por lo que, en este punto, se formó una comisión tripartita en la que también tomó parte la Xunta y que logró negociar una "paz social" hasta finales de 2010.

Además, la situación actual revela una "pequeño superávit" que, para Ramos Pérez, constituye un "síntoma halagüeño" que indica que la entidad tiene "capacidad suficiente" para saldar "cualquier compromiso bancario". "Pensamos que podemos sacar adelante la Casa Galicia, pero no sin la ayuda de la Xunta", concluyó.